{"id":7192,"date":"2024-11-21T09:32:13","date_gmt":"2024-11-21T12:32:13","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=7192"},"modified":"2024-12-12T14:56:47","modified_gmt":"2024-12-12T17:56:47","slug":"redes-violencia-y-discursos-de-odio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/redes-violencia-y-discursos-de-odio\/","title":{"rendered":"Redes, violencia y discursos de odio"},"content":{"rendered":"\n<p>De acuerdo con las Naciones Unidas, los discursos de odio son \u201ccualquier tipo de comunicaci\u00f3n ya sea oral o escrita \u2014o tambi\u00e9n comportamiento\u2014, que ataca o utiliza un lenguaje peyorativo o discriminatorio en referencia a una persona o grupo en funci\u00f3n de lo que son, en otras palabras, bas\u00e1ndose en su religi\u00f3n, etnia, nacionalidad, raza, color, ascendencia, g\u00e9nero u otras formas de identidad\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos discursos no son privativos de un pa\u00eds, sino que es un fen\u00f3meno que se da a nivel mundial y que, en los \u00faltimos a\u00f1os, ha encontrado en las redes sociales a sus principales aliados.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan un estudio elaborado por la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTreF) para el Consejo Econ\u00f3mico y Social (2023), m\u00e1s del 50% de las personas encuestadas sufri\u00f3 agresi\u00f3n y\/o acoso a trav\u00e9s de las plataformas digitales. De ese grupo, el 15,2% asegur\u00f3 que la causa estuvo vinculada con su g\u00e9nero, el 11,7% con su aspecto f\u00edsico y el 10,7% con sus ideas pol\u00edticas.<\/p>\n\n\n\n<p>En su art\u00edculo <em>Salud Mental en tiempos libertarios<\/em><a href=\"#_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>, Leonardo Gorbacz \u2014licenciado en Psicolog\u00eda (UBA) y autor de la Ley Nacional de Salud Mental 26.657\u2014 expone que en Argentina estos discursos violentos provienen del propio oficialismo y que, de esta manera, quedan habilitados y naturalizados.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cExiste un avance de propuestas pol\u00edticas de extrema derecha en distintos lugares del mundo, a veces con mayor\u00edas que les permiten gobernar y otras veces no, pero aun as\u00ed aumentando su representatividad y su incidencia. Seguramente las realidades pol\u00edticas son distintas y las propuestas diferentes, pero todas est\u00e1n caracterizadas por la habilitaci\u00f3n de la violencia y el supremacismo\u201d, asegura Gorbacz en di\u00e1logo con Viento Sur.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Estos contextos sumado al uso de las redes y la posibilidad de no exponer el cuerpo ha generado el surgimiento de lo que vos calific\u00e1s como \u00absubjetividades revanchistas\u00bb, \u00bfqu<\/strong><strong>\u00e9 <\/strong><strong>significa?<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Es un concepto del fil\u00f3sofo franc\u00e9s Eric Sadin, que lo desarrolla en su libro <em>La <\/em><em>e<\/em><em>ra del individuo tirano<\/em>. Se refiere al resultado de la acumulaci\u00f3n hist\u00f3rica de promesas incumplidas por las distintas etapas revolucionarias por las que ha transitado la humanidad, y el poder que les otorga a los individuos disponer de un arma como el <em>Smartphone<\/em>, que le da la sensaci\u00f3n de no necesitar de nadie y de estar compelido a expresarse.<\/p>\n\n\n\n<p>La consecuencia son personas cada vez m\u00e1s aisladas entre s\u00ed, con un gran sentimiento de omnipotencia y por sobre todo un enorme descreimiento hacia el otro. Si bien esas subjetividades, seg\u00fan Sadin, se pueden organizar en un conjunto, no dejan de ser seres individualistas que pueden sostener un l\u00edder pero en un marco de fragilidad y precariedad importante.<\/p>\n\n\n\n<p>Si uno se pone a pensar en el avance de la tecnolog\u00eda y en general en todas las aplicaciones que prometen facilitarnos la vida, lo hacen a partir de ayudarnos a prescindir del otro. Uno hoy puede hacer compras en el supermercado sin interactuar con nadie, a trav\u00e9s de un app, o puede trasladarse a lugares donde nunca fue sin necesidad de preguntar el camino o el colectivo que tenemos que tomar, y as\u00ed con cada una. Las redes sociales pareciera que van en camino inverso, porque conectan personas entre s\u00ed. Sin embargo el efecto que tienen, en particular en los que han nacido en esta era, es empobrecer las relaciones excluyendo el cuerpo, dando la opci\u00f3n de anonimizar o cambiar de identidad, poder establecer filtros que acercan nuestra imagen a los ideales de \u00e9poca (que en cierto sentido tambi\u00e9n tiene efectos de anonimizaci\u00f3n), y por tanto estableciendo una l\u00f3gica de intercambio con caracter\u00edsticas totalmente distintas a las de la vida real.<\/p>\n\n\n\n<p>La competencia por obtener <em>likes<\/em> es un enorme problema entre los m\u00e1s j\u00f3venes que en muchos casos ha llevado a la muerte, la obsesi\u00f3n por la fama que pareciera estar al alcance de la mano para cualquiera atraviesa fuertemente las nuevas generaciones. La contracara es la depresi\u00f3n ante el fracaso, y la ansiedad ante las relaciones reales que ponen en juego el cuerpo y la sexualidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Un psic\u00f3logo social estadounidense, Jonathan Haidt, public\u00f3 una investigaci\u00f3n muy interesante bajo el t\u00edtulo <em>La generaci\u00f3n ansiosa<\/em>, donde demuestra que la aparici\u00f3n del <em>Smartphone<\/em> ha causado un desastre en t\u00e9rminos de salud mental de la generaci\u00f3n que creci\u00f3 a partir de ese suceso. Para \u00e9l la combinaci\u00f3n entre la sobreprotecci\u00f3n de los ni\u00f1os en la vida real, producto del temor que fundamentalmente propagan los canales de noticias de 24 horas (que antes no exist\u00edan), y la desprotecci\u00f3n en el mundo virtual, son los dos factores centrales de los aumentos probados de trastornos mentales en los m\u00e1s chicos.<\/p>\n\n\n\n<p>Un concepto muy interesante que desarrolla Haidt es que a diferencia de los grupos de amigos de la vida real, en las comunidades virtuales es mucho m\u00e1s f\u00e1cil entrar y salir, y eso hace que ante el menor conflicto un joven o una joven quede afuera y busque otra comunidad, por lo que no necesita desarrollar las habilidades sociales para resolver conflictos entre pares que son un poco la base de una sociedad democr\u00e1tica, y que normalmente se construyen en los juegos \u201cno supervisados\u201d por adultos, como le llama Haidt.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bf<\/strong><strong>Qu<\/strong><strong>\u00e9 <\/strong><strong>impactos se producen en la salud mental de las personas?<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Freud ya plante\u00f3 en <em>El malestar en la cultura<\/em> a principios del siglo pasado que la vida en comunidad implica un equilibrio inestable entre las tendencias individuales y los intereses colectivos, y que la tarea de un liderazgo era sostener, a trav\u00e9s de sus acciones y de su ejemplo, los intereses colectivos. Justamente lo contrario de lo que expresa el presidente Milei.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que sucede es que la violencia nos habita a todos, pero en tiempos normales la mantenemos a raya porque sabemos que es lo que nos conviene a todos en cierta manera, porque si yo voy solo por mi inter\u00e9s personal habilito al otro a que haga lo mismo, y al final puedo terminar perdiendo. El problema es cuando se habilita esa violencia, es muy dif\u00edcil para muchos sostener una conducta c\u00edvica, solidaria, cuando se est\u00e1 rodeado de gente que ha cruzado a la orilla del \u201cs\u00e1lvese quien pueda\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces hay un clima que claramente termina teniendo efectos negativos en la salud mental, de quien recibe violencia pero tambi\u00e9n de quien la ejerce, porque en definitiva la salud mental est\u00e1 vinculada a la posibilidad de poner en juego nuestros deseos que siempre tienen que ver, en su origen y en su destino, con el otro. Si yo veo en el otro un enemigo a exterminar para imponer mi propia voluntad, entro en una din\u00e1mica de goce s\u00e1dico que me aleja de mi deseo. Por eso la afecta claramente a quien la recibe, obviamente, y que se constituye en v\u00edctima, pero tambi\u00e9n a quien la ejerce.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo podemos preservarnos? <\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Siempre menciono un tuit que me result\u00f3 muy gracioso (de un usuario que no conozco, @polarisim) que dec\u00eda: \u201cEs terrible c\u00f3mo desde diciembre de 2023 mi cerebro se divide entre \u2018desligate de lo que est\u00e9 pasando por tu bien\u2019 a \u2018hay que convocar a la lucha armada\u2019\u201d. Es lo que nos pasa a muchos, pasar de un extremo a otro, realmente es muy agotador. Porque asomarse a un mundo con tanta violencia es dif\u00edcil, en tanto nos genera tambi\u00e9n una violencia que no tiene c\u00f3mo canalizarse. Por eso surge la idea de la desconexi\u00f3n, hasta que nos resulta imposible y entonces necesitamos hacer algo con eso.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal vez una de las cosas que podemos hacer es tomar nota de que no estamos solos, que somos tambi\u00e9n muchos los que a\u00f1oramos un mundo distinto, con otras formas de relacionarnos. Evitar la exposici\u00f3n en exceso a las redes sociales y a las noticias, que cada vez son menos noticias y son m\u00e1s ficciones interesadas en provocarnos afectos violentos. No caer en el clima paranoico de \u00e9poca, que nos hace desconfiar todo el tiempo de todo el mundo. Ejercer la amabilidad en lo cotidiano. Organizarnos, intercambiar. No s\u00e9 mucho m\u00e1s que podamos hacer.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La mayor\u00eda de los usuarios de las redes son menores de 40 a\u00f1<\/strong><strong>os, <\/strong><strong>\u00bfes el sector poblacional m\u00e1s afectado por estos discursos violentos? <\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Creo que esa pregunta estuvo un poco contestada cuando conversamos sobre el libro de Haidt en lo que respecta a las nuevas generaciones, pero le agregar\u00eda que en las personas en el otro extremo de la vida, los m\u00e1s mayores, hay una afectaci\u00f3n distinta, que tiene que ver con quedar muy afuera de un mont\u00f3n de cosas por la complejidad de la tecnolog\u00eda y que, como sostiene Emiliano Galende<a href=\"#_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>, terminan teniendo las condiciones estresantes del migrante pero en su propia tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>Resulta significativo c\u00f3mo algunas personas mayores se empecinan en ir a hacer tr\u00e1mites personales al banco, pese a que la entidad casi que rechaza cada vez m\u00e1s las gestiones presenciales, no solo porque les cuesta la tecnolog\u00eda sino m\u00e1s a\u00fan porque quieren encontrarse con otros y socializar. Por eso si hay una fila larga, para muchos, es mejor.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> Publicado en <a href=\"https:\/\/revistas.unla.edu.ar\/saludmentalycomunidad\/article\/view\/5305\/2563\">https:\/\/revistas.unla.edu.ar\/saludmentalycomunidad\/article\/view\/5305\/2563<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> Publicado en <a href=\"https:\/\/revistas.unla.edu.ar\/saludmentalycomunidad\/article\/view\/5293\/2551\">https:\/\/revistas.unla.edu.ar\/saludmentalycomunidad\/article\/view\/5293\/2551<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De acuerdo con las Naciones Unidas, los discursos de odio son \u201ccualquier tipo de comunicaci\u00f3n ya sea oral o escrita \u2014o tambi\u00e9n comportamiento\u2014, que ataca o utiliza un lenguaje peyorativo o discriminatorio en referencia a una persona o grupo en funci\u00f3n de lo que son, en otras palabras, bas\u00e1ndose en su religi\u00f3n, etnia, nacionalidad, raza, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":7193,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0},"categories":[155,789],"tags":[],"coauthors":[208],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7192"}],"collection":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7192"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7192\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7194,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7192\/revisions\/7194"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7193"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7192"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7192"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7192"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=7192"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}