{"id":7289,"date":"2025-02-25T14:26:38","date_gmt":"2025-02-25T17:26:38","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=7289"},"modified":"2025-03-19T15:32:17","modified_gmt":"2025-03-19T18:32:17","slug":"la-copelina-su-historia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/la-copelina-su-historia\/","title":{"rendered":"La Copelina: su historia"},"content":{"rendered":"\n<p>Fundada en febrero de 1874, Mar del Plata \u2014una de los lugares favoritos de los argentinos y argentinas\u2014 guarda historias interesant\u00edsimas. La ciudad que el 10 de febrero pasado cumpli\u00f3 151 a\u00f1os fue primero \u201cla Biarritz argentina\u201d \u2014un enclave exclusivo de la alta sociedad\u2014, y devino con el tiempo un destino abierto a todos los niveles socioecon\u00f3micos a partir del turismo social, las mejoras viales y la amplificaci\u00f3n del acceso al ocio y el tiempo libre. Millones de personas descubrieron as\u00ed en \u201cla Feliz\u201d un lugar so\u00f1ado y una costa maravillosa; muchas de ella vieron, por primera vez en sus vidas, el mar.<\/p>\n\n\n\n<p>Muy cerca de Mar del Plata se alzaba La Copelina, una embotelladora de agua mineral famosa en su momento y un polo de atracci\u00f3n tur\u00edstica. Sobre ella hablamos con Gustavo Visciarelli, periodista del diario local <em>La Capital<\/em>, y director del proyecto comunitario \u201cFotos de familia &#8211; El Gran \u00c1lbum de Mar del Plata\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfD\u00f3nde estaba La Copelina?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se encontraba en un paisaje serrano, a unos 50 kil\u00f3metros de Mar del Plata y a unos 30 de Sierra de los Padres, a la vera de la Ruta 226, donde hoy quedan las ruinas del establecimiento. El edificio \u2014un gran chalet\u2014 en nada se parec\u00eda a una planta industrial en su apariencia exterior.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"952\" height=\"700\" src=\"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/copelina2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7298\" srcset=\"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/copelina2.jpg 952w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/copelina2-300x221.jpg 300w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/copelina2-768x565.jpg 768w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/copelina2-80x60.jpg 80w\" sizes=\"(max-width: 952px) 100vw, 952px\" \/><figcaption><sup>\u00d3mnibus a la Copelina, 1947. Archivo General de la Naci\u00f3n<\/sup><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfEra un emprendimiento nacional?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Perteneci\u00f3 al estanciero Bartolom\u00e9 Finocchio, que adquiri\u00f3 las tierras, las forest\u00f3 con especies no aut\u00f3ctonas (incluyendo palmeras) y decidi\u00f3 explotar una vertiente de agua mineral que de antiguo era conocida como \u00abManantial Copelina\u00bb. El establecimiento, administrado por la firma Bartolom\u00e9 Finocchio e hijos Ltda., con sede en Buenos Aires, fue inaugurado en enero de 1931 y cerr\u00f3 en fecha imprecisa, no menos de treinta a\u00f1os despu\u00e9s, con lo cual nacieron algunos mitos y leyendas sobre su desaparici\u00f3n. Entiendo que el proceso que condujo a su cierre fue gradual y eso nos priva de una fecha concreta.<\/p>\n\n\n\n<p>La importante revista <em>Caras y Caretas<\/em> public\u00f3 el 27 de febrero de 1932 un art\u00edculo de cuatro p\u00e1ginas dedicado a <em>La Copelina<\/em>. Si bien no est\u00e1 firmado (solamente dice \u00abenviados especiales\u00bb) en una de las fotograf\u00edas podemos reconocer con su boina y sus negros anteojos circulares al periodista y escritor Juan Jos\u00e9 de Soiza Reilly, que habitualmente \u00abcubr\u00eda\u00bb las temporadas marplatenses. El texto contiene abundante informaci\u00f3n que hoy nos resulta de utilidad, pero es evidente que se trat\u00f3 de una nota comercial o, al menos, el cumplimiento de un compromiso comercial entre las dos empresas. Copelina era anunciante de <em>Caras y Caretas<\/em>. Los avisos y carteles publicitarios de Copelina, art\u00edsticamente ilustrados, nos dejan saber que la etiqueta del agua gasificada era celeste y la del agua sin gasificar, rosa. Pero lo m\u00e1s interesante est\u00e1 en la firma del autor de esas ilustraciones: Lucien Achille Mauzan, un pintor, cartelista y escultor franc\u00e9s que entre 1927 y 1932 estuvo radicado en la Argentina, donde forj\u00f3 inmensa reputaci\u00f3n e influy\u00f3 profundamente en el arte del cartel en el pa\u00eds. Quiz\u00e1s su trabajo m\u00e1s conocido sea la publicidad de&nbsp; Geniol\u2026 S\u00ed, esa de la cabeza con clavos, tornillos y alfileres incrustados. Todo esto nos habla de la profusa y onerosa campa\u00f1a de marketing que instal\u00f3 el producto en el mercado nacional, con preponderancia en el porte\u00f1o. El primer cartel luminoso que tuvo el muelle del Club de Pesca en Playa Bristol fue el de Copelina, precediendo al de Gancia. <em>Caras y Caretas<\/em> relat\u00f3 con asombro el despliegue tecnol\u00f3gico de la planta, que inclu\u00eda lavadoras, envasadoras, un dep\u00f3sito de 25 mil litros, una usina propia y ca\u00f1er\u00ccas revestidas de vidrio para mantener la pureza del producto. Bartolom\u00e9 Finocchio, adem\u00e1s de explicar el funcionamiento de la planta, les dijo a los enviados especiales que en la lengua de los pueblos originarios, \u201cCopelina\u201d significa \u201ccontinua garganta de agua\u201d. Otro de los entrevistados fue el asesor t\u00e9cnico de la empresa, doctor&nbsp; Manuel Carbonell, miembro de la Academia Nacional de Medicina y ex profesor titular de Higiene de la Facultad de Ciencia M\u00e9dicas de la Universidad de Buenos Aires, quien detall\u00f3 las bondades terap\u00e9uticas que se le adjudicaban al producto, que no eran pocas. Y al referirse a la excelencia del agua mineral, ponder\u00f3 sin rodeos sus componentes radiactivos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"411\" src=\"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/copelina9-1-1024x411.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7291\" srcset=\"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/copelina9-1-1024x411.jpeg 1024w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/copelina9-1-300x120.jpeg 300w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/copelina9-1-768x308.jpeg 768w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/copelina9-1.jpeg 1280w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption><sup>Revista Caras y Caretas, a\u00f1o 1932<\/sup><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>La radiactividad, \u00bfera un beneficio, u obraba contra la imagen del producto?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Un mito que pretende explicar los motivos del cierre de la planta indica que en determinado momento se descubri\u00f3 que el agua mineral Copelina ten\u00eda radiactividad y que eso determin\u00f3 que el p\u00fablico la rechazara masivamente. El agua all\u00ed embotellada contaba con las certificaciones propias de la \u00e9poca y esas certificaciones eran usadas&nbsp; publicitariamente por la empresa, incluyendo el de sus componentes radiactivos, que provienen de la naturaleza geol\u00f3gica del terreno y son inocuos. Lo que vari\u00f3 fue la percepci\u00f3n social de la palabra \u201cradiactividad\u201d. Hasta entrado el siglo XX, merced al descubrimiento de Marie Curie, era sin\u00f3nimo de potencialidad curativa. Las bombas de Hiroshima y Nagasaki le impusieron un significado oprobioso. Sin embargo, no podemos&nbsp; sostener que esta situaci\u00f3n haya signado el cierre de la planta. Otras firmas superaron el trance retirando la palabra \u201cradiactividad\u201d de sus etiquetas y de sus publicidades.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"757\" height=\"470\" src=\"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/copelina7.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7295\" srcset=\"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/copelina7.jpg 757w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/copelina7-300x186.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 757px) 100vw, 757px\" \/><figcaption><sup>Anverso de una postal promocional de agua mineral Copelina, donde se la publicita como \u00abacentudamente radiactiva\u00bb<\/sup><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Una leyenda indica que en alg\u00fa<\/strong><strong>n momento el lugar fue un refugio nazi. \u00bfHay alguna prueba sobre esta versi\u00f3n<\/strong><strong>?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>No existe un solo documento o testimonio que permita acreditar que las instalaciones de La Copelina hayan sido utilizadas como refugio de nazis pr\u00f3fugos. Tampoco hay circunstancias f\u00e1cticas que nos hagan sospechar que eso haya sido posible, ni siquiera el famoso episodio de los submarinos alemanes que se entregaron en la Base Naval de Mar del Plata en julio y agosto de 1945, cuyas tripulaciones fueron inmediatamente detenidas. Se trata, sin dudas, de un mito. El \u00fanico episodio donde la historia de La Copelina y del nazismo coinciden ocurri\u00f3 a fines de 1937, cuando el buque escuela alem\u00e1n <em>Schiesen<\/em>, comandado por el capit\u00e1n de nav\u00edo Friedrich Fleicher, lleg\u00f3 a Mar del Plata durante un viaje de instrucci\u00f3n. Fue, adem\u00e1s, un viaje de propaganda. Adolf Hitler ya concentraba el poder en Alemania, pero faltaban dos a\u00f1os para el inicio de la Segunda Guerra Mundial. El mundo no interpretaba a\u00fan a la bandera nazi como un s\u00edmbolo de horror. El <em>Schiesen<\/em> se ense\u00f1ore\u00f3 en el puerto local, donde despleg\u00f3 un estandarte con la cruz esv\u00e1stica. Hubo visitas del p\u00fablico y personas que se fotografiaron junto a la bandera (hay material que lo acredita) luciendo gorras marineras e insignias facilitadas por la tripulaci\u00f3n. El capit\u00e1n de nav\u00edo Fleicher, cargado de condecoraciones, fue recibido en su despacho municipal por el intendente Jos\u00e9 Camusso. Una visita a La Copelina form\u00f3 parte de los agasajos que recibieron los visitantes. Hay quienes creen que ese episodio, distorsionado en el tiempo, dio origen al mito de los nazis en La Copelina, pero es improbable.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"886\" height=\"509\" src=\"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/copelina8.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7292\" srcset=\"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/copelina8.jpg 886w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/copelina8-300x172.jpg 300w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/copelina8-768x441.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 886px) 100vw, 886px\" \/><figcaption>La Copelina, d\u00e9cada del &#8217;30<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfEra tambi\u00e9n una atracci\u00f3n tur\u00edstica?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En sus a\u00f1os de apogeo La Copelina era un polo de atracci\u00f3n y hasta dispon\u00eda de un peque\u00f1o zool\u00f3gico, con la salvedad de que el visitante deb\u00eda superar el inconveniente del traslado. Por eso hab\u00eda micros especiales que sal\u00edan del centro de Mar del Plata. El lugar aparece en cl\u00e1sicas postales de la \u00e9poca, documentado su importancia. Hay un detalle interesante: buena parte de las im\u00e1genes que conocemos fue tomada por fot\u00f3grafos que ten\u00edan sus locales en la Rambla Bristol. Era com\u00fan que esas firmas no solo se desempe\u00f1aran en la rambla o la playa, sino que tambi\u00e9n extendieran sus actividades a lugares que concentraran flujo tur\u00edstico. Esto nos lleva a otra lectura: el recuerdo de La Copelina, con sus consecuentes mitos y leyendas, no se vincula con el agua mineral, sino con el lugar. Cuando abordamos este tema en las redes, pronto aparecen comentarios de personas que lo conocieron en su infancia. Lo tienen en su memoria como un recuerdo imborrable. No hablan del agua mineral, sino de la desaparici\u00f3n de un sitio incorporado a sus afectos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"652\" src=\"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/copelina5-1024x652.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7293\" srcset=\"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/copelina5-1024x652.jpeg 1024w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/copelina5-300x191.jpeg 300w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/copelina5-768x489.jpeg 768w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/copelina5.jpeg 1280w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption><sup>La publicidad de Copelina fue el primer cartel luminoso en el muelle del Club de Pesca. Fines de la d\u00e9cada del &#8217;30<\/sup><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 se cerr\u00f3 la planta?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se desconocen a ciencia cierta los motivos del cierre de la planta y tambi\u00e9n su fecha exacta. La generalidad de los relatos la ubican en la d\u00e9cada del &#8217;60. He visto fotograf\u00edas de grupos familiares que se fotografiaron en el lugar en el a\u00f1o 1971, ya en color y con c\u00e1maras fotogr\u00e1ficas propias, pero cabe la posibilidad de que el lugar haya desarrollado alg\u00fan tipo de actividad tur\u00edstica cuando la planta ya estaba inactiva. Sin que haya una versi\u00f3n oficial, todo indica que el final estuvo signado por cuestiones econ\u00f3micas y de mercado en un proceso que habr\u00eda incluido problemas insalvables con las maquinarias y dos asociaciones con otras empresas en procura de salvarla. La fuerte irrupci\u00f3n de Coca-Cola y de Pepsi en el mercado del agua mineral en Argentina no habr\u00eda sido ajena a la muerte operativa de la planta. En el versionero popular qued\u00f3 instalado que tras el cierre sobrevino un largo litigio judicial sobre el cual no tengo detalles ni constancias. Solo se sabe que el lugar qued\u00f3 cerrado con todo lo que ten\u00eda en su interior y afront\u00f3 d\u00e9cadas de abandono y vandalismo que lo redujeron a ruinas, invadidas hoy por la&nbsp; vegetaci\u00f3n. El bajo perfil cultivado por los propietarios del campo \u2014destinado actualmente a la actividad ganadera\u2014 le impusieron al sitio y a la misma historia un hermetismo que potenci\u00f3 las leyendas. El acceso al lugar est\u00e1 prohibido y tal disposici\u00f3n es ejecutada por cuidadores, pero eso no ha impedido que furtivos visitantes ingresaran y obtuvieran fotos de su l\u00fagubre presente. Y que se llevaran, a modo de <em>souvenirs<\/em>, antiguas botellas o tapas met\u00e1licas que quedaron abandonadas junto a la maquinaria e, incluso, documentaci\u00f3n de la empresa. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"1000\" height=\"670\" src=\"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/copelina-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7294\" srcset=\"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/copelina-1.jpg 1000w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/copelina-1-300x201.jpg 300w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/copelina-1-768x515.jpg 768w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/copelina-1-360x240.jpg 360w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption><sup>Parque de La Copelina en 1971. Foto familia Mathieu<\/sup><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<div class=\"su-box su-box-style-default\" id=\"\" style=\"border-color:#000000;border-radius:3px;\"><div class=\"su-box-title\" style=\"background-color:#333333;color:#FFFFFF;border-top-left-radius:1px;border-top-right-radius:1px\">El Gran \u00c1lbum de \u201cla Feliz\u201d<\/div><div class=\"su-box-content su-u-clearfix su-u-trim\" style=\"border-bottom-left-radius:1px;border-bottom-right-radius:1px\">Desde el diario La Capital de Mar del Plata, Gustavo Visciarelli dirige desde el a\u00f1o 2012 un proyecto comunitario llamado Fotos de Familia &#8211; El Gran \u00c1lbum de Mar del Plata, que re\u00fane fotos antiguas \u2014familiares y no familiares\u2014, postales y documentos relacionados con la historia de la ciudad. Lo m\u00e1s interesante es que el archivo \u2014que hoy suma m\u00e1s de 12 mil im\u00e1genes\u2014 est\u00e1 conformado por piezas enviadas por la gente. El Gran \u00c1lbum se expone en un blog <a href=\"https:\/\/www.lacapitalmdp.com\/contenidos\/fotosfamilia\/\">(click aqu\u00ed)<\/a> y en una cuenta de X con acceso libre y gratuito llamada <a href=\"https:\/\/x.com\/FotosFamiliaMdP\">FotosFamiliaMdP<\/a> Quien quiera conocer tambi\u00e9n las historias y relatos de Mar del Plata, puede consultar la siguiente p\u00e1gina de Facebook <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/gustavoanibal.visciarelli\">(disponible ac\u00e1)<\/a> <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"751\" height=\"587\" src=\"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/copelina4.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7296\" srcset=\"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/copelina4.jpg 751w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/copelina4-300x234.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 751px) 100vw, 751px\" \/><figcaption><sup>Grupo familiar en La Copelina, a\u00f1o 1950. Foto familia Stefanini<\/sup><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>Foto de portada: Postal de La Copelina circulada en 1939<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fundada en febrero de 1874, Mar del Plata \u2014una de los lugares favoritos de los argentinos y argentinas\u2014 guarda historias interesant\u00edsimas. 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