{"id":7765,"date":"2025-12-11T14:45:13","date_gmt":"2025-12-11T17:45:13","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=7765"},"modified":"2025-12-17T15:29:45","modified_gmt":"2025-12-17T18:29:45","slug":"remembranza-y-elogio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/remembranza-y-elogio\/","title":{"rendered":"Remembranza y elogio"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>El jesuita argentino que entra en la historia como Papa Franciscus<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Tras m\u00e1s de seis meses de la muerte del Papa Francisco y para honrar la memoria presente de su excepcional personalidad, admirada por religiosos y laicos, deseo evocar un episodio que con el tiempo se ha vuelto indeleble, y es cuando desde N\u00e1poles me pidieron que improvisara una interpretaci\u00f3n sobre la sorprendente noticia, ocurrida el 13 de marzo del a\u00f1o 2013, de que el papa elegido era un \u201cjesuita argentino\u201d que hab\u00eda decidido llamarse Franciscus, por el santo de Assisi. En efecto, el singular evento comenz\u00f3 tres d\u00edas despu\u00e9s, el 16 de marzo de ese a\u00f1o, con una llamada que desde Torino me hizo el colega Gianni Vattimo a mi casa de Buenos Aires, entonces en la esquina entre calle Libertad y avenida Libertador, y que la redacci\u00f3n del diario <em>Il Mattino <\/em>de N\u00e1poles transforma en art\u00edculo y publica con este t\u00edtulo: \u201c<em>Il Papato di Francesco. Con lui possibile un rinnovamento istituzionale ed evangelico della Chiesa non pi\u00f9 eurocentrica<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cAlberto \u2014empez\u00f3 Vattimo\u2014 <em>ti chiamo perch<\/em><em>\u00e9 <\/em><em>ci devi dare una mano&#8230; mi hanno chiamato i redattori del giornale <\/em>Il Mattino <em>e voglio sapere di pi\u00f9 sul nuovo papa argentino<\/em>\u201d. Y agreg\u00f3: \u201c<em>Tu sei pi\u00f9 al corrente di me&#8230; e non vorrei essere imprudente, e suscitare polemiche stupide su di lui<\/em>\u201d. A lo cual respond\u00ed: \u201c<em>Ma guarda che <\/em><em>\u00e9 <\/em><em>un papa come se fosse stato invocato, voluto del Vattimo autore del saggio <\/em>Despu\u00e9s de la cristiandad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Seguimos hablando, recordando su viaje a Buenos Aires en mayo del a\u00f1o anterior y la visita a la biblioteca de Ra\u00fal Zaffaroni en el barrio de Flores, el mismo barrio en el cual hab\u00edan crecido los dos jovencitos, Bergoglio y Zaffaroni, en los a\u00f1os \u201850. \u201cBien \u2014concluy\u00f3 Gianni\u2014, le doy tu n\u00famero de tel\u00e9fono a los del <em>Mattino <\/em>para que te llamen, por favor no nos falles&#8230; en este vac\u00edo de datos de la prensa italiana y europea tu opini\u00f3n cuenta mucho\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En esos momentos me vinieron a la mente las conversaciones que hab\u00eda tenido con Gianni y otros colegas en un bello encuentro en el Istituto di Studi Filosofici de N\u00e1poles en un seminario sobre Jos\u00e9 Mart\u00ed y Gramsci, organizado por el Instituto Gramsci y la embajada de Cuba, en el Palazzo Serra di Cassano en octubre del 2007; ah\u00ed hablamos de la \u201ciglesia\u201d de don H\u00e9lder C\u00e2mara y la Teolog\u00eda de la Liberaci\u00f3n del admirado Gustavo Guti\u00e9rrez, como experiencias fundamentales y post-euroc\u00e9ntricas para la construcci\u00f3n, desde las periferias del mundo globalizado, de una alternativa religiosa y cultural a la tragedia de la \u201cmodernidad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La entrevista, en realidad, se hizo sumando preguntas que dado el inter\u00e9s de los redactores de <em>Il Mattino <\/em>se fue transformando en un art\u00edculo, partiendo del hecho de que ni yo ni nadie ten\u00eda idea de los detalles concretos y secretos por los que Bergoglio, para su cargo milenario de obispo de Roma, escogi\u00f3 el nombre de Franciscus. Pero yo sab\u00eda \u2014y lo digo claro a los napolitanos\u2014, por el conocimiento directo a lo largo de toda mi vida en varios pa\u00edses de las Am\u00e9ricas, que Francisco era despu\u00e9s de Jes\u00fas el m\u00e1s famoso de los cristianos, famoso y popular en cuyo nombre se edificaron decenas de iglesias y conventos, o se nombraron calles y plazas, como es el caso tan emblem\u00e1tico para m\u00ed cuando mi madre, siendo un ni\u00f1ito reci\u00e9n emigrado desde el Veneto a Venezuela, me llev\u00f3 a la iglesia de San Francisco de Caracas, retomando la costumbre de ir a rezar en la iglesia hom\u00f3nima de Padova sobre la V\u00eda San Francesco que iba desde el centro de la ciudad hasta la enorme plaza de Prato della Valle.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los motivos por los cuales el obispo de Roma quiso pasar a la historia de los papas con el nombre de Franciscus proven\u00eda de la dram\u00e1tica observaci\u00f3n de la crisis general que estaba atravesando el mundo occidental, y de la creencia de que relanzar el rol de la Iglesia cat\u00f3lica implicaba salir de la ciudad del Vaticano y potenciarla para que fuera capaz de resolver esta crisis: \u201cFrancisco puede ser un papa no limitado cultural y burocr\u00e1ticamente \u2014le responde Filippi al redactor del <em>Mattino\u2014<\/em>. <\/p>\n\n\n\n<p>Recordemos, de hecho, que tiene una formaci\u00f3n diferente respecto a la <em>euroc\u00e9ntrica <\/em>propia de la tradici\u00f3n apost\u00f3lica romana: en este sentido, venir <em>del fin del mundo<\/em>, como dijo en sus primeras palabras, puede ayudar a abrir nuevos caminos. Incluso la elecci\u00f3n de su nombre, Francisco, es de extraordinaria importancia ya que en Am\u00e9rica latina \u2014n\u00f3tese bien\u2014, San Francisco de As\u00eds, despu\u00e9s de Jes\u00fas Cristo, es la figura religiosa m\u00e1s conocida y querida del entero continente, siendo considerado como un santo <em>nacional-popular<\/em>, o m\u00e1s bien yo dir\u00eda <em>continental-popular<\/em>.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>El entrevistado tampoco pudo ni siquiera imaginar que la primera enc\u00edclica del nuevo papa iba a estar desde su mismo t\u00edtulo vinculada al santo de Assisi \u2014cuyo \u00edncipit est\u00e1 tomado de uno de los textos mayores de la espiritualidad europea\u2014, ese <em>Canto d<\/em><em>i<\/em><em> Frate Sole<\/em> o <em>Cantico delle Creature<\/em>, del cual este a\u00f1o de 2025 se cumplen 800 a\u00f1os \u2014y que, no en vano sino por honda consonancia evangelizadora inspir\u00f3 los luego c\u00e9lebres <em>Ejercicios espirituales <\/em>de San Ignacio\u2014. Texto po\u00e9tico-teol\u00f3gico que es uno de los ejes de su primera Enc\u00edclica, <em>Laudato si<\/em>, y uno de los aspectos m\u00e1s innovadores de la \u201crevoluci\u00f3n\u201d conceptual de Francisco papa, referido al car\u00e1cter terrenal, o seg\u00fan el adjetivo \u201cterrestre\u201d (o mejor ser\u00eda decir \u201ctierraestre\u201d), que pone en total evidencia el v\u00ednculo inescindible entre lo humano y la creaci\u00f3n toda; la universalidad compartida de todo lo viviente, incluso la vida no humana, la Pacha Mama para decirlo en otra lengua que sin embargo recoge y expresa un similar l\u00e9xico de \u00e9poca, t\u00edpico de las grandes civilizaciones agr\u00edcolas todav\u00eda premodernas. Potencia aleg\u00f3rica que se expresa de manera sorprendente en el punto m\u00e1s alto y \u201cfrancescano\u201d del <em>Cantico<\/em>, en el cual se elogia a la m\u00e1s amada de la criaturas, o sea el \u201cSol\u201d que implica y representa la doble \u201csemejanza\u201d con \u201cDios\u201d y con el \u201cSol de la justicia\u201d: <em>Sole di giustizia<\/em><a href=\"#_ftn1\"><em><sup><strong><sup>[1]<\/sup><\/strong><\/sup><\/em><\/a>. Como sabemos, el otro legado del magisterio franciscano es el valor de la pobreza y de los pobres en la experiencia radical de la imitaci\u00f3n del Cristo evang\u00e9lico, as\u00ed como de la recristianizaci\u00f3n de la Iglesia en sus instituciones temporales y curiales vaticanas.<\/p>\n\n\n\n<p>El gran tema de la \u201copci\u00f3n por los pobres\u201d en la cultura cristiana post-conciliar se cruza y potencia en las pr\u00e1cticas de la Teolog\u00eda de la Liberaci\u00f3n y la tradici\u00f3n cuyo origen est\u00e1 en Fray Bartolom\u00e9 de las Casas y la tradici\u00f3n lascasiana, que nos ha dejado con su insuperable obra Gustavo Guti\u00e9rrez: <em>En busca de los pobres de Jesucristo. El pensamiento de Bartolom\u00e9 de las Casas<\/em>. Opci\u00f3n por \u201cel pobre\u201d como paradigma del \u201cotro\u201d como valor y prueba del ejercicio de la vida cristiana. Porque es momento central y crucial en la lucha por la justicia, en la pr\u00e1ctica liberadora, incluso cuando esa lucha atraviesa fracasos coyunturales y dram\u00e1ticos. <\/p>\n\n\n\n<p>Elaboraciones diversas cuyas vertientes confluyen en la Conferencia Episcopal que se realiz\u00f3 en 2007, en el convento de La Aparecida, que anuncia \u201cdesde Brasil\u201d lo que ser\u00e1 el programa <em>in crescendo <\/em>que desarrolla y pone en acci\u00f3n Francisco registrado en la doctrina de sus cuatro Enc\u00edclicas. En esos d\u00edas de la elecci\u00f3n del obispo de Roma, me volvieron a la mente las manifestaciones del culto a San Francisco difundidas en el pueblo brasilero, y especialmente en el Nordeste, en el estado de Para\u00edba, en la iglesia de San Francisco de Jo\u00e3o Pessoa que visit\u00e9 varias veces, una de las cuales acompa\u00f1ado por Giuseppe Tosi, Paulo Abr\u00e3o y el fil\u00f3sofo italiano Danilo Zolo \u2014profesor invitado como yo a la Universidad Federal de Para\u00edba\u2014, maravillados por la doble reinvenci\u00f3n barroca de la arquitectura y el sincretismo religioso de los fieles, en el imaginario popular que de manera an\u00e1loga acompa\u00f1a a la devoci\u00f3n por la Virgen Negra y Protectora de los brasileros, Nuestra Se\u00f1ora de la Aparecida, en cuyo Santuario y Convento tuvo uno de sus precedentes el c\u00e9lebre encuentro de 2007 entre obispos y cardenales latinoamericanos \u2014con la presencia de Claudio Hummes, el arzobispo de S\u00e3o Paulo\u2014, cuyos votos resultar\u00e1n ser decisivos para la elecci\u00f3n del papa en el c\u00f3nclave de 2013.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"906\" height=\"682\" src=\"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/3.Francesco.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7767\" srcset=\"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/3.Francesco.jpg 906w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/3.Francesco-300x226.jpg 300w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/3.Francesco-768x578.jpg 768w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/3.Francesco-80x60.jpg 80w\" sizes=\"(max-width: 906px) 100vw, 906px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>No olvidemos que una de las razones de fondo de la deliberada mala fama \u2014y hasta del vituperio\u2014 de los jesuitas se remonta a la \u00e9poca colonial, cuando tuvieron el privilegio de educar en sus colegios de Cusco y de Lima a las \u00e9lites ind\u00edgenas, como es el caso de T\u00fapac Amaru II. En un proceso de formaci\u00f3n y defensa de aquella parte, por cierto, mayoritaria de la poblaci\u00f3n compuesta por indios, mestizos y criollos que dieron origen a las rebeliones de la preindependencia y la expulsi\u00f3n de los jesuitas, y a la enorme producci\u00f3n intelectual en los a\u00f1os del exilio europeo, que culmina con la obra de Juan Pablo Viscardo y Guzm\u00e1n de 1792, que edit\u00f3 y difundi\u00f3 Francisco de Miranda. Me refiero a la <em>Carta dirigida a los espa\u00f1oles americanos<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el pasar de los a\u00f1os y el crecer de la monumental obra pastoral y doctrinal de Bergoglio como primer papa americano y, m\u00e1s aun, de \u201cjesuita americano\u201d, en la formidable s\u00edntesis que ha sabido promover con la tradici\u00f3n franciscana, que culmina con la que se ha vuelto p\u00f3stumamente el texto mayor de su pontificado, me refiero a la Bula convocando al Jubileo del a\u00f1o 2025, <em>Spes non confundit<\/em>, para que \u201csea la ocasi\u00f3n de reanimar a la Esperanza, que nunca decepciona\u201d<a href=\"#_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero antes, me permito evocar un par de reflexiones en ocasi\u00f3n de mis encuentros con el obispo de Roma, en torno a temas que han caracterizado de manera especial y trascendente los aspectos que representan a la ejemplaridad \u201cnuestroamericana\u201d de su magisterio. El primero, en ocasi\u00f3n del encuentro del 5 de enero de 2023, en la audiencia con el papa \u2014auspiciada por el presidente de la Fundaci\u00f3n Laudato Si, mi colega Roberto Carl\u00e9s\u2014, la cual se centr\u00f3 en una de las ideas claves que ya hab\u00eda marcado desde el inicio mi di\u00e1logo con papa Bergoglio. Y es que con su figura hist\u00f3rica, la de ser el primer obispo de Roma \u201cque llega desde el fin del mundo\u201d, se cumple un largu\u00edsimo proceso hist\u00f3rico milenario del que tuvo genial premonici\u00f3n el fil\u00f3sofo estoico y emperador Marco Aurelio, entendiendo que Roma dejar\u00eda de ser <em>caput mundi <\/em>imperial para devenir en una <em>civitas universalis<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>A los pocos a\u00f1os de la irrupci\u00f3n de Alarico, que hunde la Roma imperial en s\u00ed misma, el futuro san Agust\u00edn comienza a escribir su testimonio pol\u00edtico-filos\u00f3fico sobre la decadencia imperial y el advenimiento de la <em>Ciudad de Dios<\/em>, destinada a extenderse fuera de los l\u00edmites de los espacios conocidos, m\u00e1s all\u00e1 del <em>finis terrae <\/em>y los mares africanos, antes de 1492.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde el pagano Marco Aurelio a los cristianizados Constantino y Agostino se cumple el otro ciclo: la historia del mundo se vuelve teolog\u00eda de la salvaci\u00f3n, o mejor dicho en <em>teleolog<\/em><em>\u00eda de la historia de la salvaci\u00f3<\/em><em>n cristiana <\/em>del mundo \u201cantiguo\u201d, hasta despu\u00e9s del a\u00f1o 1492.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa extensi\u00f3n durante siglos de la <em>civitas dei <\/em>a los espacios americanos \u2014le comentaba al papa Bergoglio\u2014 y los ciclos emigratorios de ida y vuelta que usted, santo Padre, en su paradigm\u00e1tica condici\u00f3n de ser hijo y nieto de las emigraciones italianas y europeas del siglo veinte, es buen conocedor \u2014y puede dar testimonio\u2014 de c\u00f3mo esos hombres y mujeres eran portadores positivos del \u2018sentido trascendente de la vida familiar cuya espiritualidad aportaba un rico potencial de santidad y justicia social\u2019<a href=\"#_ftn3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>. Porque la experiencia itinerante de la emigraci\u00f3n\/inmigraci\u00f3n y sus m\u00faltiples manifestaciones sociales y culturales es escuela de vida comunitaria y de la lucha concreta por la justicia social \u2014y de la igualdad entre pueblos y personas\u2014, porque implica de manera eminente la opci\u00f3n por el \u2018otro\u2019, como extranjero, expulsado, como desplazado\u201d. <\/p>\n\n\n\n<p>Y deseo volver a repetir en esta remembranza cuando le coment\u00e9 emocionado a Bergoglio, en ocasi\u00f3n del di\u00e1logo que tuvimos en enero de 2022, que \u201csu presencia, hist\u00f3rica y providencial en la C\u00e1tedra de San Pedro, me parec\u00eda confirmar la singular profec\u00eda laica del fil\u00f3sofo estoico Marco Aurelio, el emperador hijo de viejos colonos it\u00e1licos nacido en Espa\u00f1a, en la actual C\u00f3rdoba: su intuici\u00f3n del futuro le permiti\u00f3 imaginar que vendr\u00eda un d\u00eda en el cual Roma ya no ser\u00eda m\u00e1s <em>urbis caput mundi<\/em>, sino que con los siglos devendr\u00eda una <em>civitas universalis<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>. <\/p>\n\n\n\n<p>La otredad como experiencia cotidiana del di\u00e1logo interreligioso que Bergoglio hab\u00eda experimentado desde sus a\u00f1os de Buenos Aires, y que se ha consolidado en su comprensi\u00f3n del ser \u201chermanos y ciudadanos\u201d del <em>Mare Nostro <\/em>Mediterr\u00e1neo; con particular referencia precisamente a ese mismo mundo \u00e1rabe \u201cdescubierto\u201d por el Santo de Assisi. Adem\u00e1s de la prioridad de sus tantos viajes afuera de Europa y afuera de Occidente, el papa \u201cdel fin del mundo\u201d supo darle gran relevancia al di\u00e1logo interreligioso con los musulmanes y el mundo \u00e1rabe, siguiendo en esto el revolucionario ejemplo de su admirado Francesco. Estos viajes, y la cercan\u00eda a la militancia cultural con la Comunidad de Sant\u2019Egidio \u2014la interacci\u00f3n espiritual entre las diferentes tradiciones religiosas y los laicos de diversas culturas\u2014 que el vast\u00edsimo movimiento internacional de laicos por el di\u00e1logo y la paz como formas del \u201cmisterio del pluralismo religioso\u201d, fueron vertidas en la declaraci\u00f3n conciliar <em>Nostra Aetate, <\/em>cuyas ideas centrales han sido vertidas en el c\u00e9lebre documento sobre \u201cLa Fraternidad Humana por la Paz Mundial y la Convivencia Com\u00fan\u201d, suscrito por el papa y el gran Im\u00e1n de al-Azhar, Ahmed el-Tayeb, el d\u00eda 4 de febrero de 2019 en Abu Dabi, en los Emiratos \u00c1rabes Unidos. <\/p>\n\n\n\n<p>Todas estas reflexiones sobre las tres tradiciones religiosas, de religiosidad situada \u2014\u201cporque la fe se manifiesta siempre en la cultura en la que estamos inmersos\u201d\u2014 que se cruzaron en la formaci\u00f3n cultural de Bergoglio, las ten\u00eda presentes cuando escrib\u00ed el art\u00edculo y en las reflexiones que hice en las horas del duermevela entre el 14 y el 15 de marzo del a\u00f1o 2013.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de esta muy larga digresi\u00f3n evocadora del primer art\u00edculo (no solo) m\u00edo publicado en Italia a las pocas horas del c\u00f3nclave, vayamos directo al recuerdo que nos ha dejado Bergoglio en el \u00faltimo de sus libros: testimonio para siempre del \u201cestupor estupefacto\u201d que precede y acompa\u00f1a su elecci\u00f3n para el solio de Pedro.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiero decir \u2014y es la preciosa novedad\u2014 que ahora s\u00ed sabemos el por qu\u00e9 del nombre \u201cFranciscus\u201d y del contexto que precede y acompa\u00f1a la elecci\u00f3n del obispo de Roma en la Capilla Sixtina, evocado y escrito por el propio papa Francisco en el \u00faltimo libro que ha escrito, en colaboraci\u00f3n con Carlo Musso, el a\u00f1o pasado, editado en enero de este a\u00f1o del Giubileo 2025.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cDecir que no me esperaba nada semejante, nunca en la vida y mucho menos al principio de aquel c\u00f3nclave, es, sin duda, decir poco. S\u00ed sab\u00eda que era, como dicen los vaticanistas, un <em>kingmaker<\/em>, que, como cardenal latinoamericano, ten\u00eda autoridad para orientar ciertos votos sobre este o aquel candidato. Pero solamente eso. Yo no estaba en la lista, los candidatos fuertes que los periodistas se\u00f1alaban y buscaban en aquellos d\u00edas de marzo de 2013 eran otros: el arzobispo de Mil\u00e1n Angelo Scola, el cardenal de Boston Sean O\u2019Malley, el arzobispo de S\u00e3o Paulo Odilo Scherer y Marc Ouellet, el cardenal canadiense que hoy es presidente em\u00e9rito de la Pontificia Comisi\u00f3n para Am\u00e9rica Latina\u201d. (p. 206)<\/p>\n\n\n\n<p>Y a\u00f1ade el Santo Padre: \u201cYo hab\u00eda hablado en el curso de la reuni\u00f3n anterior, el s\u00e1bado, como pen\u00faltima intervenci\u00f3n, un discurso breve, improvisado, de cuatro o cinco minutos. Que, al parecer, lo supe justo ese lunes, hab\u00eda suscitado inter\u00e9s, atenci\u00f3n. Pero pens\u00e9 que era por amabilidad, respeto, poco m\u00e1s. Un cardenal se me acerc\u00f3 y me dijo: \u00abBien, hace falta una persona que haga esas cosas&#8230;\u00bb. S\u00ed, pero \u00bfd\u00f3nde la encuentras?, le respond\u00ed. Y \u00e9l: \u00abT\u00fa\u00bb. Me ech\u00e9 a re\u00edr: ja, ja, ja, ya, claro, muy bien, dale, hasta luego\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Y a\u00f1ade con precisi\u00f3n el Santo Padre evocando el instante crucial en el cual \u201csurgi\u00f3 el nombre de Francisco\u201d, con la larga historia religiosa que simbolizaba y que el nuevo papa \u201csinti\u00f3 en las carnes\u201d. As\u00ed lo recordaba \u00e9l mismo: \u201cCuando mi nombre se dijo la septuag\u00e9sima s\u00e9ptima vez fue cuando son\u00f3 un aplauso, mientras la lectura de los votos continuaba. Ignoro cu\u00e1ntos votos hubo exactamente al final, ya no escuchaba, el ruido se sobrepon\u00eda a la voz del escrutador. Pero en ese momento, mientras los cardenales segu\u00edan aplaudiendo y prosegu\u00eda el escrutinio, el cardenal Claudio Hummes, que hab\u00eda estudiado en el seminario Franciscano de Taquari, en R\u00edo Grande del Sur, se levant\u00f3 y me dijo: \u00abNo te olvides de los pobres\u00bb. Su frase me marc\u00f3, la sent\u00ed en las carnes. All\u00ed fue donde surgi\u00f3 el nombre de Francisco. Si nunca me hab\u00eda imaginado que el resultado de ese c\u00f3nclave pod\u00eda tocarme directamente, a\u00fan menos pod\u00eda haber pensado en un nombre de pont\u00edfice. Lo que recuerdo es que, en esos d\u00edas en Plaza San Pedro, vi a un mendigo que daba vueltas con un cartel que dec\u00eda: \u00abPapa Francesco I\u00bb. Pero esa imagen me vino a la mente solo d\u00edas despu\u00e9s, cuando en varios diarios apareci\u00f3 esa foto\u201d<a href=\"#_ftn5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Como sabemos, el papa trabaj\u00f3 durante meses con su incansable energ\u00eda espiritual para organizar \u201csu\u201d A\u00f1o Jubileo que iba a ser uno de los acontecimientos culminantes de su Pontificado, y durante el cual, gravemente enfermo, morir\u00eda el 21 de abril. Sin embargo, tuvo tiempo y voluntad para establecer el ritual de su sepelio y renovar la decisi\u00f3n tomada en la Capilla Sixtina el 13 de marzo de 2013. Liturgia de su sepelio que concluye lejos del Vaticano, en la Bas\u00edlica de Santa Mar\u00eda Mayor, donde quiso ser recordado para siempre cerca del \u00edcono de la <em>Mater Dei Salus Populi Romani<\/em>, por el solo y amado nombre de Franciscus: s\u00edntesis ideal del haber sido a la vez cardenal de Buenos Aires y obispo de Roma, emblema p\u00f3stumo de su poderoso, imperecedero legado.<\/p>\n\n\n\n<p>En fin, para simbolizar la permanente renovaci\u00f3n de su presencia, d\u00eda por d\u00eda, frente a quienes vienen a saludarlo, las monjas de la <em>Comunidad Apost\u00f3<\/em><em>lica de Mar<\/em><em>\u00eda Siempre Virgen <\/em>depositan, sobre la l\u00e1pida de su tumba, una rosa nueva.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> Chiara Frugoni, <em>Vita di un uomo: Francesco d<\/em><em>\u2019<\/em><em>Assisi<\/em>, con un Prefacio de Jacques Le Goff, Einaudi 2022, p\u00e1gs. 150-151.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> Papa Francesco, <em>Spes non confundit<\/em>, Bula anunciando el jubileo ordinario del a\u00f1o 2025, Introducci\u00f3n de Monse\u00f1or Rino Fisichella, Editorial San Paolo, 2024.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> Papa Francisco y Carlo Musso, <em>Esperanza. La autobiograf<\/em><em>\u00eda<\/em>, Random House, Buenos Aires, 2025, p.198.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a> Alberto Filippi, en \u201cPor un mundo m\u00e1s justo. Colonialismo, descolonizaci\u00f3n y neocolonialismo: Una perspectiva de justicia social y bien com\u00fan\u201d, en <em>Viento Sur<\/em>, Revista de la Universidad Nacional de Lan\u00fas, A\u00f1o 14 \/ N\u00famero 24, septiembre 2024, p\u00e1g. 52.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a> Papa Francisco y Carlo Musso, <em>Esperanza. La autobiograf<\/em><em>\u00eda<\/em>, Random House, Buenos Aires, 2025, p\u00e1gs. 201 y 213.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El jesuita argentino que entra en la historia como Papa Franciscus Tras m\u00e1s de seis meses de la muerte del Papa Francisco y para honrar la memoria presente de su excepcional personalidad, admirada por religiosos y laicos, deseo evocar un episodio que con el tiempo se ha vuelto indeleble, y es cuando desde N\u00e1poles me [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":7768,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0},"categories":[155,789],"tags":[],"coauthors":[162],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7765"}],"collection":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7765"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7765\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7769,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7765\/revisions\/7769"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7768"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7765"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7765"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7765"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=7765"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}