{"id":7843,"date":"2025-12-19T16:33:39","date_gmt":"2025-12-19T19:33:39","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=7843"},"modified":"2026-03-03T10:36:32","modified_gmt":"2026-03-03T13:36:32","slug":"contrasentidos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/contrasentidos\/","title":{"rendered":"Contrasentidos"},"content":{"rendered":"\n<p>En la Universidad Nacional de Lan\u00fas, durante el a\u00f1o 2000 el Dr. Marcelo Urqu\u00eda \u2014egresado de la Maestr\u00eda en Epidemiolog\u00eda, Gesti\u00f3n y Pol\u00edticas de Salud\u2014 cumpli\u00f3 el sue\u00f1o de todo estudiante de posgrado: producir una tesis digna de ser publicada y, m\u00e1s importante a\u00fan, fuente de consulta permanente.<\/p>\n\n\n\n<p>En su libro, <em>Teor\u00edas dominantes y alternativas en epidemiolog\u00eda<\/em> (Urqu\u00eda, 2000), pasa revista a las principales teor\u00edas en la historia de la epidemiolog\u00eda y la salud p\u00fablica, y el lugar que ha ocupado la dimensi\u00f3n socio-cultural en las mismas, en tanto dimensi\u00f3n explicativa de los procesos de salud-enfermedad. Para ello distingue grandes paradigmas que dominaron el pensamiento epidemiol\u00f3gico, marcando eras de la salud p\u00fablica que defin\u00edan explicaciones etiol\u00f3gicas e intervenciones sobre las patolog\u00edas prevalentes para cada \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p>La <em>teor\u00eda contagionista<\/em> sosten\u00eda que las enfermedades se transmit\u00edan de personas sanas a enfermas, y fue predominante desde la epidemia de la peste negra hasta principios del siglo XIX. Las pr\u00e1cticas de control estaban basadas en el aislamiento de personas, puertos y ciudades enteras, lo que termin\u00f3 por transformarse en pol\u00edtica inadmisible para los Estados modernos que gozaban del rendimiento conquistado a trav\u00e9s de las revoluciones burguesa e industrial.<\/p>\n\n\n\n<p>Ello abri\u00f3 paso a la <em>teor\u00eda miasm\u00e1tica<\/em>, que prevaleci\u00f3 en el pensamiento sanitario hasta fines del siglo XIX. La misma auguraba que las enfermedades surg\u00edan de emanaciones impuras del suelo, aire y agua. Aunque la explicaci\u00f3n cient\u00edfica fuera d\u00e9bil, las pol\u00edticas redundaron en enormes beneficios para la poblaci\u00f3n. Se inici\u00f3 la era de las estad\u00edsticas sanitarias y se impulsaron obras p\u00fablicas que mejoraron la infraestructura urbana y las condiciones de vida de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La identificaci\u00f3n del bacilo de la tuberculosis \u2014o bacilo de Koch\u2014 en la d\u00e9cada de 1880, estren\u00f3 una era espectacular de descubrimientos de pat\u00f3genos que dio origen a la <em>teor\u00eda del germen, <\/em>inaugurando la epidemiolog\u00eda de las enfermedades infecciosas. Adicionalmente, durante la primera mitad del siglo XX se introdujeron en terap\u00e9utica nuevos f\u00e1rmacos que modificaron el curso de sobrevida, fundamentalmente para las enfermedades infecciosas: sulfamidas (1936), penicilina (1941), derivados de la 4-aminoquinolina (1943), estreptomicina (1947) y clortetraciclina (1948), entre otros. Desde all\u00ed, las medidas se orientaron a interrumpir los procesos de transmisi\u00f3n usando vacunas y aislando a los afectados en hospitales para infecciosos. Se relegaron las cuestiones sociales y pol\u00edticas p\u00fablicas que hab\u00edan predominado durante la <em>teor\u00eda miasm\u00e1tica<\/em>, y el foco se dirigi\u00f3 al desarrollo de investigaciones e intervenciones vinculadas al organismo responsable de la enfermedad.<\/p>\n\n\n\n<p>El significativo descenso de la morbimortalidad en la poblaci\u00f3n marc\u00f3 el comienzo de la epidemiolog\u00eda de las enfermedades cr\u00f3nicas durante la segunda mitad del siglo XX, cuyas supuestos sobreviven en la actualidad. Este modelo \u2014conocido como <em>teor\u00eda de la caja negra\u2014<\/em> busc\u00f3 establecer medidas de riesgo a nivel individual, relacionando exposiciones a diversos factores con la aparici\u00f3n de enfermedades. Sin embargo, frente a su incapacidad de establecer el peso espec\u00edfico que cada uno de esos factores tendr\u00eda en el desarrollo de la patolog\u00eda, las medidas de intervenci\u00f3n propuestas buscaron controlar los riesgos a trav\u00e9s de la modificaci\u00f3n de estilos de vida m\u00e1s o menos saludables. La premisa a trav\u00e9s de la cual las personas eligen <em>libremente<\/em> la forma en la que viven \u2014y por extensi\u00f3n la forma en la que enferman\u2014 escond\u00eda valores u objetivos de naturaleza opaca en materia de salud p\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<p>El paradigma comienza a ser cuestionado a partir de 1980 por su dificultad para explicar y promover intervenciones eficaces sobre complejos problemas de salud que fueron expandi\u00e9ndose en la \u00e9poca. Eventos de naturaleza violenta, enfermedades de salud mental, epidemias de VIH, todos ellos procesos de salud-enfermedad que exig\u00edan m\u00faltiples dimensiones de an\u00e1lisis, <em>desde lo microbiol\u00f3gico hasta lo macrosocial<\/em> (Urqu\u00eda, 2000). La limitaci\u00f3n m\u00e1s inmediata del paradigma, como se\u00f1alar\u00eda la m\u00e9dica y pol\u00edtica Cristina Laurell, era la reducci\u00f3n de la realidad compleja a una serie de factores de riesgo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/vial-20745_1280-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7846\" srcset=\"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/vial-20745_1280-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/vial-20745_1280-300x225.jpg 300w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/vial-20745_1280-768x576.jpg 768w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/vial-20745_1280-80x60.jpg 80w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/vial-20745_1280.jpg 1280w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La revisi\u00f3n cr\u00edtica del modelo no provino \u00fanicamente desde el \u00e1mbito cient\u00edfico, sino que recibi\u00f3 un gran cuestionamiento de los movimientos sociales. En Am\u00e9rica Latina, las crisis pol\u00edticas y financieras de esas d\u00e9cadas hab\u00edan servido de justificaci\u00f3n para la reducci\u00f3n del <em>gasto social<\/em>, incluido el gasto en salud. H\u00f3medes y Ugalde analizaron en profundidad las estrategias empleadas por los gobiernos para disminuir costos \u2014y pagar deuda externa\u2014, dando cuenta de las complejas tramas involucradas en la transferencia de servicios asistenciales, sin presupuesto desde los Estados nacionales hacia las provincias. Ese proceso conocido como \u201cdescentralizaci\u00f3n\u201d termin\u00f3 por incrementar la inequidad, aumentar costos y dificultar la implementaci\u00f3n de pol\u00edticas sanitarias nacionales (2010).<\/p>\n\n\n\n<p>A aquellas medidas se respondi\u00f3 con organizaci\u00f3n y debate: en 1984 se funda la Asociaci\u00f3n Latinoamericana de Medicina Social (ALAMES), cuyo objetivo se orient\u00f3 a cohesionar y potenciar el pensamiento de la medicina social-salud colectiva en el continente, ante las problem\u00e1ticas sanitarias mundiales y regionales.<\/p>\n\n\n\n<p>Al modelo m\u00e9dico hegem\u00f3nico \u2014biologicista, tecn\u00f3crata y hospitaloc\u00e9ntrico\u2014 se opuso la noci\u00f3n de \u201cproceso\u201d para dar cuenta de la din\u00e1mica fluctuante de los eventos de salud y enfermedad intr\u00ednsecos a la existencia humana. Al designio de <em>estilo de vida<\/em>, se opuso la <em>determinaci\u00f3n social de la salud<\/em> para caracterizar el conjunto de condiciones estructurales (hist\u00f3ricas, productivas, culturales y sociales) y su influencia en la forma de vivir y de morir de las personas.<\/p>\n\n\n\n<p>Al calor de esos debates y en ese contexto hist\u00f3rico, la Universidad Nacional de Lan\u00fas, a trav\u00e9s de su Departamento de Salud Comunitaria, construye su oferta acad\u00e9mica y se convierte progresivamente en referencia nacional para el abordaje de las problem\u00e1ticas de salud de los colectivos sociales y los equipos de trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante aquellos a\u00f1os Am\u00e9rica Latina y el Caribe se caracterizaron como una regi\u00f3n en etapa intermedia de la transici\u00f3n epidemiol\u00f3gica, en la cual coexisten enfermedades transmisibles y no transmisibles. Esfuerzos concienzudos y resultados parciales impulsados por algunos Estados durante los primeros a\u00f1os del siglo XXI, reflejaron la heterogeneidad territorial y condiciones de desigualdad vinculada al acceso a servicios de salud y servicios b\u00e1sicos.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, la llegada de la pandemia por coronavirus (COVID-19) en 2020 represent\u00f3 un cambio en las tendencias de la regi\u00f3n, en un contexto de marcadas desigualdades socioecon\u00f3micas y sanitarias, as\u00ed como de grandes diferencias entre los pa\u00edses en relaci\u00f3n con los sistemas de salud y las estrategias de respuesta frente a esta crisis. Am\u00e9rica Latina y el Caribe fue la regi\u00f3n que m\u00e1s a\u00f1os de esperanza de vida al nacer perdi\u00f3 en el mundo (CELADE, 2024).<\/p>\n\n\n\n<p>Los a\u00f1os que atravesamos actualmente son testigos de un contrasentido absoluto. En nuestro pa\u00eds hemos asistido \u2014asistimos\u2014 a momentos cargados de violencia f\u00edsica, material y discursiva especialmente dirigida contra aquellos colectivos que son particularmente vulnerables. Constituyen conjuntos sociales que asumen materialidad en los pacientes, individuos, familias y comunidades con las que trabajamos cotidianamente. Adicionalmente, presenciamos los efectos de la desregulaci\u00f3n de pol\u00edticas de seguridad de los medicamentos, el vaciamiento de las instituciones de salud y la precarizaci\u00f3n de las condiciones laborales de los residentes de nuestro pa\u00eds. Todo ello ha redundado, para quienes nos dedicamos a la atenci\u00f3n directa de personas, la formaci\u00f3n de recursos humanos o la investigaci\u00f3n en salud, en la necesidad de volver a discutir elementos de la naturaleza de nuestro trabajo que nos parec\u00edan social, cient\u00edfica y pol\u00edticamente saldados.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Simult\u00e1neamente, mientras las pol\u00edticas de ajuste restringen significativamente el acceso a los servicios de atenci\u00f3n para los que menos tienen, proliferan los <em>health coach<\/em> en redes sociales y el uso de inteligencias artificiales como herramientas disponibles para autodiagn\u00f3stico en salud.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"573\" src=\"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/27.imagen-1024x573.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-7845\" srcset=\"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/27.imagen-1024x573.png 1024w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/27.imagen-300x168.png 300w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/27.imagen-768x430.png 768w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/27.imagen.png 1336w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Quienes nos posicionamos en el marco epistemol\u00f3gico de la salud colectiva y la medicina social latinoamericana, hemos reconocido hist\u00f3ricamente a la familia y a la comunidad como, de facto, el primer nivel de atenci\u00f3n de salud de los individuos. Con el surgimiento de las redes sociales \u2014Instagram hace 15 a\u00f1os o TikTok hace casi 10\u2014, se han multiplicado los discursos relacionados con el cuidado o la atenci\u00f3n de la salud, que nos han llevado del acceso a la informaci\u00f3n al exceso de la desinformaci\u00f3n. A consecuencia de ello, podemos encontrar <em>online<\/em> terapias disponibles para la resoluci\u00f3n de problemas de salud. La base etiol\u00f3gica del c\u00e1ncer en mama izquierda estar\u00eda dada, por ejemplo, por conflictos de nido entre las mujeres que sienten que han fallado en su rol materno. En cambio, el c\u00e1ncer en mama derecha se relacionar\u00eda con el impacto que produce la p\u00e9rdida de protecci\u00f3n de nuestras figuras masculinas. Sorprendentemente, la resistencia a la insulina es el subproducto de una herida de padre autoritario. En oposici\u00f3n a toda esa prosa desconcertante, inteligencias artificiales se usan principalmente para el autodiagn\u00f3stico, para obtener una segunda opini\u00f3n frente al diagn\u00f3stico m\u00e9dico, o para obtener explicaciones en un lenguaje coloquial.<\/p>\n\n\n\n<p>La sincron\u00eda es fenomenal, y nunca fortuita. La reducci\u00f3n del acceso a los servicios para algunos, y el exceso de oferta para otros, demandan una revisi\u00f3n cr\u00edtica que no podemos acusar de extra\u00f1a o ajena a nuestra propia historia, tal como sostiene el fil\u00f3sofo Eric Sadin.<\/p>\n\n\n\n<p>Como universidad, asumimos la responsabilidad de revisar peri\u00f3dicamente nuestra misi\u00f3n institucional y la del Departamento. Lo hacemos para responder a las necesidades de la sociedad de la que somos parte, en comprensi\u00f3n con las exigencias din\u00e1micas que atraviesan a los colectivos sociales y profesionales a los que debemos nuestra labor cotidiana. Menuda coyuntura para honrar el juramento que hicimos hace mucho tiempo ya: no permitir jam\u00e1s que los conocimientos adquiridos sean utilizados en contra de las leyes de la humanidad.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la Universidad Nacional de Lan\u00fas, durante el a\u00f1o 2000 el Dr. Marcelo Urqu\u00eda \u2014egresado de la Maestr\u00eda en Epidemiolog\u00eda, Gesti\u00f3n y Pol\u00edticas de Salud\u2014 cumpli\u00f3 el sue\u00f1o de todo estudiante de posgrado: producir una tesis digna de ser publicada y, m\u00e1s importante a\u00fan, fuente de consulta permanente. 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