{"id":8025,"date":"2026-06-23T10:42:27","date_gmt":"2026-06-23T13:42:27","guid":{"rendered":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=8025"},"modified":"2026-06-23T10:45:04","modified_gmt":"2026-06-23T13:45:04","slug":"puente-sobre-aguas-turbulentas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/puente-sobre-aguas-turbulentas\/","title":{"rendered":"\u00bfPuente sobre aguas turbulentas?"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Una revisi\u00f3<\/strong><strong>n cr<\/strong><strong>\u00edtica de la producci\u00f3n acad\u00e9mica reciente sobre la \u201cRevoluci\u00f3<\/strong><strong>n Argentina<\/strong><strong>\u201d (1966-1973) y el sesgo teleol\u00f3gico de la historiograf\u00eda del pasado reciente<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Nuestro campo disciplinar suele recurrir a ponderar las efem\u00e9rides \u201credondas\u201d, a los efectos de esperar una mayor recepci\u00f3n e intereses del lego. En ese sentido, en este a\u00f1o se dieron cuatro eventos de sensible magnitud: 80 a\u00f1os de la asunci\u00f3n del primer gobierno de Juan Domingo Per\u00f3n; 70 a\u00f1os de uno de los hechos represivos m\u00e1s importantes de los tiempos de la autodenominada \u201cRevoluci\u00f3n Libertadora\u201d: el levantamiento trunco de Valle y los fusilamientos en Jos\u00e9 Le\u00f3n Suarez; 50 a\u00f1os del denominado Proceso de Reorganizaci\u00f3n Nacional y, adem\u00e1s, 40 a\u00f1os del inicio de la autodenominada \u201cRevoluci\u00f3n Argentina\u201d. Precisamente esta \u00faltima efem\u00e9ride, que representa un estado de excepci\u00f3n establecido entre 1966 y 1973, resulta disparador para reflexionar y postular nuestra hip\u00f3tesis.<\/p>\n\n\n\n<p>La historiograf\u00eda que aborda la \u201cRevoluci\u00f3n Argentina\u201d o el inicio del <em>Onganiato<\/em> suele operar con un <strong>sesgo teleol\u00f3<\/strong><strong>gico<\/strong>, reduciendo el per\u00edodo 1966-1973 a una mera \u00abzona de tr\u00e1nsito\u00bb, un pre\u00e1mbulo o un \u00abpuente\u00bb cuyo valor parece radicar \u00fanicamente en c\u00f3mo prepara el terreno para la violencia radicalizada de los setenta o la \u00faltima dictadura. De hecho, y como consecuencia de la fragmentaci\u00f3n del objeto de estudio, existen someros avances relacionados a la vida cotidiana, a los aspectos socioculturales, as\u00ed como tambi\u00e9n a las diversas expresiones suscriptas al peronismo como a los estudios vinculantes a la lucha armada. De esta manera, podr\u00edamos afirmar que la historiograf\u00eda tradicional ha incurrido en un <strong>\u00abreduccionismo premonitorio\u00bb<\/strong> o una <strong>\u00ablectura retrospectiva\u00bb<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El problema del \u00abpuente\u00bb<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Al leer la <em>Revoluci\u00f3<\/em><em>n Argentina<\/em> solo como el escenario de la proscripci\u00f3n y los \u00abazos\u00bb (Cordobazo, Rosariazo), se le suele despojar de su propia especificidad estatal. Como consecuencia se le suele analizar por sus <em>efectos<\/em> (la emergencia de las organizaciones armadas, el retorno de Per\u00f3n en 1973) y no por sus <em>l\u00f3<\/em><em>gicas internas<\/em>. La magnitud que adquiere como reacci\u00f3n y consecuencia de la conformaci\u00f3n de un nuevo orden democr\u00e1tico a partir de 1983, el denominado <em>Proceso de Reorganizaci\u00f3n Nacional<\/em> (1976-1983) monopoliza el estatus de \u00abEstado de Excepci\u00f3n\u00bb absoluto en la memoria colectiva y acad\u00e9mica debido, sobretodo, a la escala in\u00e9dita de la desaparici\u00f3n forzada. Esto genera una <strong>minusvaloraci\u00f3<\/strong><strong>n relativa<\/strong> de 1966, obturando el hecho de que el <em>Onganiato<\/em> no fue una dictadura \u00abintermitente\u00bb m\u00e1s (como las instituidas en 1955 o 1962), sino el <strong>primer proyecto refundacional y de largo plazo<\/strong> de las Fuerzas Armadas en el siglo XX. Inclusive, el 30 de diciembre de 1966, el presidente de facto Juan Carlos Ongan\u00eda reconoc\u00eda que la \u201cRevoluci\u00f3n Argentina\u201d \u00abno tiene plazos, tiene objetivos\u00bb<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>. En abril de 1968, frente a los gobernadores, se referir\u00eda a los tiempos econ\u00f3micos, social y pol\u00edtico<a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>La Revoluci\u00f3n Argentina que interviene a partir de 1966 constituy\u00f3 el verdadero <em>laboratorio<\/em> institucional, econ\u00f3mico y represivo del golpe de 1976. Las t\u00e9cnicas de control social, la aplicaci\u00f3n de la Doctrina de la Seguridad Nacional, las leyes anticomunistas (Ley 17.401) y la intervenci\u00f3n capilar de la sociedad civil se ensayaron primero bajo el <em>Onganiato<\/em>. En torno a dichas cuestiones, Daniel Mazzei abord\u00f3 sobre la asimilaci\u00f3n de la doctrina militar demostrando c\u00f3mo la facci\u00f3n \u201cazul\u201d estructur\u00f3 un proyecto de poder estable tras los enfrentamientos civiles. A trav\u00e9s de su trabajo, se evidencia que el <em>Onganiato<\/em> contaba con un dise\u00f1o de autonom\u00eda y permanencia estatal propio, contradiciendo la lectura estructural que considera a la \u201cRevoluci\u00f3n argentina\u201d como un \u201cpuente\u201d al \u201cProceso\u201d<a href=\"#_ftn3\" id=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>. Por otro lado, tanto Gomes<a href=\"#_ftn4\" id=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a> como el trabajo colectivo compilado por Galv\u00e1n y Osuna<a href=\"#_ftn5\" id=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a> se encargan de \u201cdeconstruir\u201d el \u201ctipo ideal\u201d perge\u00f1ado por O\u2019Donnell que entend\u00eda al <em>Onganiato<\/em> como un \u201cEstado Burocr\u00e1tico- Autoritario\u201d puro. Los mencionados trabajos analizan la SEPAC (Secretar\u00eda de Estado de Promoci\u00f3n y Asistencia a la Comunidad) y demuestran c\u00f3mo el r\u00e9gimen diagram\u00f3 pol\u00edticas de vivienda y comunitarismo de cu\u00f1o cat\u00f3lico-corporativo para moldear las bases sociales. De esta manera, demostraron c\u00f3mo la dictadura operaba bajo una l\u00f3gica propositiva de largo plazo.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, a pesar de que estas menciones que expresan la renovaci\u00f3n historiogr\u00e1fica reciente han logrado dotar de espesor anal\u00edtico al per\u00edodo 1966-1973 rescatando sus aristas corporativas, comunitaristas y militares, sus hallazgos contin\u00faan operando de manera aislada en el ecosistema acad\u00e9mico nacional. La narrativa hist\u00f3rica general persiste en subsumir tales din\u00e1micas en un esquema teleol\u00f3gico que reduce la \u201cRevoluci\u00f3n Argentina\u201d a un espacio de transici\u00f3n o antesala del ciclo de violencia de la segunda mitad de los a\u00f1os setenta.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Tensiones historiogr\u00e1<\/strong><strong>ficas <\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Como fruto del proceso de fragmentaci\u00f3n del saber, permanecen an\u00e1lisis que contribuyen a sostener esta idea que estamos cuestionando. Nos referimos a autores de relevancia que analizaron el per\u00edodo en clave de \u00abcrisis de hegemon\u00eda\u00bb o \u00abempate hegem\u00f3nico\u00bb (siguiendo las l\u00edneas cl\u00e1sicas de Portantiero<a href=\"#_ftn6\" id=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a> o Cavarozzi<a href=\"#_ftn7\" id=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a>). Dichos enfoques eran resultado de un nuevo pacto social democr\u00e1tico inaugurado en 1983<a href=\"#_ftn8\" id=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a>. Es decir, estaban en el punto de llegada luego de un derrotero signado por la alternancia entre gobiernos autoritarios y democr\u00e1ticos. Los enfoques de los seguidores de estos autores destacan la disputa en la puja distributiva, el peronismo proscripto y la radicalizaci\u00f3n. Por otro lado, el r\u00e9gimen militar es visto casi como un actor pasivo o torpe que no puede contener el \u00abclima de \u00e9poca\u00bb global (Mayo Franc\u00e9s, Revoluci\u00f3n Cubana)<a href=\"#_ftn9\" id=\"_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Parad\u00f3jicamente, fue durante dicho r\u00e9gimen en donde se establecieron las bases de lo que luego ser\u00eda denominada como \u201cRenovaci\u00f3n historiogr\u00e1fica\u201d cuya g\u00e9nesis se puede rastrear en el Colegio Libre de Estudios Superiores durante el primer peronismo, llegando al claustro universitario a partir de la autodenominada \u201cRevoluci\u00f3n Libertadora\u201d bajo una clara asociaci\u00f3n entre una historiograf\u00eda de car\u00e1cter econ\u00f3mico-social subordinada a la sociolog\u00eda cient\u00edfica funcionalista desarrollada principalmente por Gino Germani. Dicha historiograf\u00eda supo construir gracias a la acci\u00f3n represiva del <em>Onganiato<\/em> un halo de proscripci\u00f3n y censura (a partir de la \u201cNoche de los bastones largos\u201d) cuando por entonces su relevancia en los espacios acad\u00e9micos universitarios no era significativa. La expulsi\u00f3n del claustro universitario posibilit\u00f3 su desarrollo gracias a los Centros Acad\u00e9micos Privados que adquirir\u00edan relevancia durante los sesenta (el famoso Di Tella fue, sin dudas, la expresi\u00f3n m\u00e1s paradigm\u00e1tica de \u201cmodernizaci\u00f3n\u201d) y las financiaciones a trav\u00e9s de becas y fundaciones extranjeras. Sin ir m\u00e1s lejos, tanto Juan Carlos Portantiero, como Guillermo O\u2019Donnell y Marcelo Cavarozzi fueron formados en estos espacios que se consideraban independientes de la injerencia estatal.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/ongania-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8028\" srcset=\"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/ongania-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/ongania-300x169.jpg 300w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/ongania-768x432.jpg 768w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/ongania-1536x864.jpg 1536w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/ongania.jpg 1920w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<ol type=\"a\"><li><strong>El prisma del \u00abempate hegem\u00f3nico\u00bb<\/strong><\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>Durante los a\u00f1os setenta, intelectuales fundamentales y fundacionales del orden pos 83 como Juan Carlos Portantiero pensaron la realidad argentina bajo la tesis del <em>\u00abempate hegem<\/em><em>\u00f3nico\u00bb<\/em>. El pa\u00eds era le\u00eddo como un p\u00e9ndulo est\u00e9ril: la burgues\u00eda industrial\/terrateniente ten\u00eda la fuerza para derrocar gobiernos, pero no para estabilizar su propio orden, mientras que la clase obrera peronista ten\u00eda la fuerza para vetar los planes econ\u00f3micos, pero no para tomar el poder<a href=\"#_ftn10\" id=\"_ftnref10\"><sup>[10]<\/sup><\/a>. Como consecuencia de encuadrar al <em>Onganiato<\/em> dentro de la teor\u00eda del \u00abp\u00e9ndulo\u00bb o el \u00abempate\u00bb, la intelectualidad de la \u00e9poca lo clasific\u00f3 autom\u00e1ticamente como una \u00abanomal\u00eda transitoria\u00bb o un intento fallido m\u00e1s de romper el veto peronista. Esta matriz conden\u00f3 al per\u00edodo a ser le\u00eddo como un interregno, un bache hist\u00f3rico entre dos momentos de verdadera resoluci\u00f3n pol\u00edtica, obturando el an\u00e1lisis de la densa arquitectura corporativa y estatal que el r\u00e9gimen pretend\u00eda instalar para siempre.<\/p>\n\n\n\n<ul><li><strong>El estructuralismo distributivo y la \u00abcrisis de hegemon\u00eda\u00bb<\/strong><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Por otro lado, con la publicaci\u00f3n posterior de obras cl\u00e1sicas como las de Marcelo Cavarozzi, la \u00abRevoluci\u00f3n Argentina\u00bb qued\u00f3 definitivamente cristalizada como la rampa de aceleraci\u00f3n de la crisis pol\u00edtica abierta en 1955. El foco se coloc\u00f3 en la puja sectorial, la proscripci\u00f3n y la descomposici\u00f3n del juego pol\u00edtico institucional. Esta lectura consolid\u00f3 una interpretaci\u00f3n puramente reactiva de la dictadura del 66. El <em>Onganiato<\/em> aparec\u00eda en los textos solo como el \u00abdique\u00bb represivo que intentaba contener las fuerzas de la modernizaci\u00f3n social y la resistencia sindical. Al definirlo \u00fanicamente por lo que intentaba <em>frenar<\/em>, la historiograf\u00eda lo despoj\u00f3 de su dimensi\u00f3n propositiva: el <em>Onganiato<\/em> no era solo un dique, era un proyecto de refundaci\u00f3n social y comunitaria de largo aliento con l\u00f3gicas estatales propias que exced\u00edan la mera reacci\u00f3n anticomunista.<\/p>\n\n\n\n<ul><li><strong>El reduccionismo tecnocr\u00e1tico del Estado Burocr\u00e1tico-Autoritario<\/strong><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>El monumental trabajo de Guillermo O\u2019Donnell de 1982 (pero gestado intelectualmente a partir de la observaci\u00f3n directa del r\u00e9gimen de Ongan\u00eda) fij\u00f3 el concepto de Estado Burocr\u00e1tico-Autoritario (EBA). O\u2019Donnell puso el ojo en la alta tecnocracia, la alianza con el gran capital trasnacional y la exclusi\u00f3n pol\u00edtica del sector popular.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, aunque el modelo del EBA fue brillante para explicar las variables macroecon\u00f3micas de Krieger Vasena, provoc\u00f3 un da\u00f1o colateral en la narrativa hist\u00f3rica posterior: deshumaniz\u00f3 y despolitiz\u00f3 las din\u00e1micas internas de la dictadura. Al entender al Estado del 66 como una fr\u00eda \u00abm\u00e1quina tecnocr\u00e1tica\u00bb de exclusi\u00f3n, la historiograf\u00eda cl\u00e1sica invisibiliz\u00f3 las agencias pol\u00edticas de los sectores civiles cat\u00f3licos, las disputas ideol\u00f3gicas internas del Ej\u00e9rcito (azules vs. colorados) y los intentos capilares de construir consenso barrial<a href=\"#_ftn11\" id=\"_ftnref11\"><sup>[11]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Consideraciones finales<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Luego de este breve <em>racconto<\/em> de \u201clugares comunes\u201d donde anidan las mayores construcciones de sentido en torno a la significancia de la Revoluci\u00f3n Argentina, podemos inferir que nuestra historiograf\u00eda contempor\u00e1nea hered\u00f3, sin someter a cr\u00edtica, las urgencias epist\u00e9micas de los a\u00f1os 70 y 80<a href=\"#_ftn12\" id=\"_ftnref12\"><sup>[12]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Aquellos intelectuales (Portantiero, Cavarozzi, O\u2019Donnell) necesitaban explicar urgentemente por qu\u00e9 la democracia argentina se hab\u00eda derrumbado y por qu\u00e9 se hab\u00eda desatado la violencia setentista. Por ende, interrogaron al <em>Onganiato<\/em> exclusivamente como la \u00abcuna\u00bb de esa violencia o el \u00abs\u00edntoma\u00bb de esa crisis distributiva.<\/p>\n\n\n\n<p>Este humilde art\u00edculo sostiene que resulta propicio que, al haber pasado d\u00e9cadas de esos debates, es momento de romper con esa matriz de lectura retrospectiva para analizar al Estado de Excepci\u00f3n de 1966 por su propio peso espec\u00edfico y dise\u00f1o institucional aut\u00f3nomo. Volver a poner en perspectiva el proceso que encarn\u00f3 la autodenominada \u201cRevoluci\u00f3n Argentina\u201d resulta tambi\u00e9n necesario para desentra\u00f1ar una serie de sintagmas pol\u00edticos y ordenadores de sentido que empezaron a hegemonizarse a partir de 1983 bajo la misi\u00f3n de legitimar el nuevo orden democr\u00e1tico liberal reaccionario a cualquier expresi\u00f3n nacional y\/o corporativa.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> Romero, L. A y De Privitellio, L. (2000) <em>Grandes discursos de la historia argentina<\/em>. Buenos Aires, Aguilar.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> Altamirano, C. (2007) <em>Bajo el signo de las masas. Biblioteca del pensamiento argentino.<\/em> Buenos Aires, Emec\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\" id=\"_ftn3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> Mazzei, D. (2012) Buto el poder de caballer\u00eda: el Ejercito argentino. Buenos Aires, Eudeba.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref4\" id=\"_ftn4\"><sup>[4]<\/sup><\/a> Gomes, G. (2011). El onganiato y los sectores populares: funcionarios, ideas y pol\u00edticas de la Secretar\u00eda de Estado de Promoci\u00f3n y Asistencia a la Comunidad (1966-1970). <em>Anuario del Centro de Estudios Hist\u00f3ricos \u201cProf. Carlos S. A. Segreti\u201d<\/em>, 11, 279-302<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref5\" id=\"_ftn5\"><sup>[5]<\/sup><\/a> Galv\u00e1n, V., y Osuna, F. (Comps.). (2014). <em>Pol\u00edtica y cultura en los a\u00f1os sesenta: El principio del fin de la \u00abRevoluci\u00f3n Argentina\u00bb<\/em>. Biblioteca de Ciencias Sociales, UNGS<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref6\" id=\"_ftn6\"><sup>[6]<\/sup><\/a> Portantiero, J. C. (1977). \u00abEconom\u00eda y pol\u00edtica en la crisis argentina: 1958-1973\u00bb. <em>Revista Mexicana de Sociolog\u00eda<\/em>, 39(2), 531-565.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref7\" id=\"_ftn7\"><sup>[7]<\/sup><\/a> Cavarozzi, M. (1983). <em>Autoritarismo y democracia (1955-1983)<\/em>. Buenos Aires: Centro Editor de Am\u00e9rica Latina (CEAL).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref8\" id=\"_ftn8\"><sup>[8]<\/sup><\/a> Muzzopappa, H. O. (2001). <em>Caminos para pensar la democracia<\/em>. Buenos Aires: Centro de Investigaciones Hist\u00f3ricas, Departamento de Humanidades y Artes, Universidad Nacional de Lan\u00fas (UNLa).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref9\" id=\"_ftn9\"><sup>[9]<\/sup><\/a> Algunos de los autores que contin\u00faan dichas l\u00edneas cl\u00e1sicas de interpretaci\u00f3n: Farinetti, M. (2021). <em>El Cordobazo y la tesis del empate hegem\u00f3nico<\/em>. Buenos Aires: Ediciones del CCC (Centro Cultural de la Cooperaci\u00f3n); Varesi, G. \u00c1. (2015). \u00abEl Onganiato como proyecto de refundaci\u00f3n hegem\u00f3nica: alcances, contradicciones y l\u00edmites (1966-1970)\u00bb. <em>Sociohist\u00f3rica<\/em>, (36), e003. Universidad Nacional de La Plata; J\u00e1uregui, A. (2014). \u00abLa planificaci\u00f3n econ\u00f3mica en el Onganiato (1966-1970)\u00bb. <em>Anuario del Instituto de Historia Argentina<\/em>, 14, 1-18. Universidad Nacional de La Plata.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref10\" id=\"_ftn10\"><sup>[10]<\/sup><\/a> Spinelli, M. (2007) \u201cHistoriograf\u00eda pol\u00edtica argentina. Explicaci\u00f3n y comprensi\u00f3n en el an\u00e1lisis de la segunda mitad del siglo XX\u201d <em>Anuario del Centro de Estudios Hist\u00f3ricos \u201cProfesor Carlos S. A. Segreti\u201d<\/em>, <em>7<\/em>(7), 311-327.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref11\" id=\"_ftn11\"><sup>[11]<\/sup><\/a> Zapata, V., &amp; Simonoff, A. C. (2010).&nbsp;<em>La revoluci\u00f3n argentina (1966-1973)<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref12\" id=\"_ftn12\"><sup>[12]<\/sup><\/a> Brienza, Luc\u00eda (2009). La escritura de la historia del pasado reciente en la Argentina democr\u00e1tica. XII Jornadas Interescuelas\/Departamentos de Historia. Departamento de Historia, Facultad de Humanidades y Centro Regional Universitario Bariloche. Universidad Nacional del Comahue, San Carlos de Bariloche. Rattenbach, J. (2026) \u201cLa posguerra de Malvinas se termin\u00f3\u201d en <em>Rumbo 180\u00b0<\/em> [En l\u00ednea]\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una revisi\u00f3n cr\u00edtica de la producci\u00f3n acad\u00e9mica reciente sobre la \u201cRevoluci\u00f3n Argentina\u201d (1966-1973) y el sesgo teleol\u00f3gico de la historiograf\u00eda del pasado reciente Nuestro campo disciplinar suele recurrir a ponderar las efem\u00e9rides \u201credondas\u201d, a los efectos de esperar una mayor recepci\u00f3n e intereses del lego. 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