{"id":827,"date":"2017-10-06T13:48:33","date_gmt":"2017-10-06T16:48:33","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=827"},"modified":"2017-11-10T13:33:33","modified_gmt":"2017-11-10T16:33:33","slug":"un-sombrero-que-no-se-adapta-a-la-cabeza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/un-sombrero-que-no-se-adapta-a-la-cabeza\/","title":{"rendered":"Un sombrero que no se adapta a la cabeza"},"content":{"rendered":"<p><em>\u201cEs incomprensible que insistan en medirnos con la misma vara con que se miden a s\u00ed mismos, sin recordar que los estragos de la vida no son iguales para todos y que la b\u00fasqueda de una identidad propia es tan ardua y sangrienta como lo fue para ellos. La interpretaci\u00f3n de nuestra realidad con esquemas ajenos solo contribuye a tornarnos cada vez m\u00e1s desconocidos, cada vez menos libres, cada vez m\u00e1s solitarios\u201d<\/em><\/p>\n<p><em>Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez, \u201cLa soledad de Am\u00e9rica Latina\u201d<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Nunca hab\u00eda existido ni volvi\u00f3 a existir sorpresa m\u00e1s grande. Nunca se produjo semejante extra\u00f1eza, semejante sensaci\u00f3n de estar frente a lo desconocido. El \u201cdescubrimiento\u201d de Am\u00e9rica fue el m\u00e1ximo exponente del encuentro con un otro, un otro absoluto e indescifrable. El paso de los a\u00f1os, de los siglos no lo hizo menos incre\u00edble. \u201cPoetas y mendigos, m\u00fasicos y profetas, guerreros y malabaristas, todas las criaturas de aquella realidad desaforada, tuvimos que pedir muy poco a la imaginaci\u00f3n, porque el desaf\u00edo mayor para nosotros fue la insuficiencia de recursos convencionales para hacer que nuestra vida fuese cre\u00edble\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. As\u00ed resum\u00eda Garc\u00eda M\u00e1rquez el dilema latinoamericano, que durante siglos ser\u00eda observado con ojos extranjeros, extendiendo en el campo de las ideas lo que fue la colonizaci\u00f3n de Nuestra Am\u00e9rica.<\/p>\n<p>Y es que al dominio territorial de estas tierras, le correspondi\u00f3 un tipo de colonizaci\u00f3n econ\u00f3mico y cultural muy profundo que se extendi\u00f3 m\u00e1s all\u00e1 de las independencias pol\u00edticas producidas a principios del siglo XIX. El correlato de este proceso pudo hacerse visible en el desmembramiento de Am\u00e9rica Latina en m\u00faltiples d\u00e9biles rep\u00fablicas y en la conformaci\u00f3n de Estados nacionales hechos a imagen y semejanza de las necesidades de las grandes potencias mundiales. En orden de poder sostener ese dominio econ\u00f3mico, esas mismas potencias en alianza con las oligarqu\u00edas locales montaron una superestructura cultural que legitim\u00f3 la posici\u00f3n subordinada que nos tocaba cumplir en el nuevo escenario mundial.<\/p>\n<p>La continuidad del hecho colonial, entonces, nos obliga a preguntarnos sobre cu\u00e1les son las tareas pendientes para nuestra emancipaci\u00f3n completa. Las anteojeras que portamos, algunos con m\u00e1s ah\u00ednco que otros, nos han hecho interpretar durante siglos la historia de nuestros pueblos con esquemas ajenos, con modelos que no se adaptan a nuestras realidades, tan \u201cincre\u00edbles\u201d para los moldes de pensamiento importado. Y como dec\u00eda Jauretche, \u201csi el sombrero no entra, no hay que querer cambiar la cabeza\u2026 sino cambiar de sombrero\u201d. La posibilidad de desarrollo de una matriz aut\u00f3noma de pensamiento est\u00e1 en el foco de esa disputa, que se enraiza en las propias tradiciones de pensamiento y de expresi\u00f3n de nuestro pueblo y le dan un lugar, un protagonismo, una legitimidad en la historia a los sectores populares latinoamericanos.<\/p>\n<p>Un aspecto central de esa colonizaci\u00f3n cultural va a estar dado por el relato de la historia, cuya (in)comprensi\u00f3n es una herramienta tanto de lucha como de sometimiento. \u00bfDesde d\u00f3nde pensamos nuestra historia? \u00bfQui\u00e9n va a ser el sujeto de nuestro relato? \u00bfSer\u00e1n los grandes hombres, los que recordamos con nombre y apellido? \u00bfSer\u00e1n las elites, los que tradicionalmente han gobernado estas tierras? \u00bfSer\u00e1n las mayor\u00edas populares, las que desde el fondo de los tiempos constituyen con su acci\u00f3n colectiva el motor de la historia? \u00bfO hablaremos de estad\u00edsticas, n\u00fameros, procesos deshumanizados? Responder estas preguntas nos permite poner en entredicho un relato \u00fanico que se instala como verdad revelada y que no suele tener a la realidad como contrastaci\u00f3n necesaria. La configuraci\u00f3n de un esquema de pensamiento realmente emancipatorio es una arista m\u00e1s de la lucha contra una forma de colonizaci\u00f3n que no se termina cuando emergen las banderas nacionales en los fuertes de cada pueblo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Grandes hombres, grandes fechas<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-829 alignright zoooom\" src=\"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/DSCN3820-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/DSCN3820-300x225.jpg 300w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/DSCN3820-768x576.jpg 768w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/DSCN3820-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/DSCN3820-80x60.jpg 80w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Nuestra vida cotidiana est\u00e1 signada por esa historia que muchas veces desconocemos. Y no solo en el sentido profundo de la idea, sino tambi\u00e9n en la cotidianeidad del calendario, que entre feriados y efem\u00e9rides nos organizan un poco el d\u00eda a d\u00eda. Sin embargo, no siempre esas fechas importantes convocan en nosotros una elaboraci\u00f3n en torno a su sentido. Su repetici\u00f3n exacta, a\u00f1o tras a\u00f1o, rutiniza las reflexiones y convierte a cada referencia en un lugar com\u00fan, un suceso inm\u00f3vil. Es que la efem\u00e9ride en s\u00ed no nos dice nada. Si no hay interrogantes detr\u00e1s que motoricen nuevas preguntas y vinculaciones con nuestro presente, no estaremos m\u00e1s que repitiendo f\u00f3rmulas, mascullando consignas viejas que no se conectan con nuestro devenir.<\/p>\n<p>En el \u00e1mbito escolar, este divorcio se hace profundamente evidente, con el agregado ir\u00f3nico de que las efem\u00e9rides suelen tener en las escuelas un protagonismo sin igual. Los actos escolares se suceden, a\u00f1o tras a\u00f1o, y las frases hechas no hacen m\u00e1s que llenar el vac\u00edo. Nada apela a nuestra realidad, otro 12 de octubre, con docentes malabareando discursos y estudiantes repitiendo indiferencias, mientras nada cambia alrededor de esa conmemoraci\u00f3n que tiene de oficial todo lo que tiene de acartonada. Entonces, puede suceder que estemos hablando de la independencia de nuestro pueblo, de la Patria, de los pueblos originarios y que nada sintamos al respecto. Que todo sea una puesta en escena. Porque es un sombrero, que no sabe que hay una cabeza.<\/p>\n<p>Y en particular con el D\u00eda de la Diversidad Cultural, que muchos estudiantes a\u00fan siguen llamando \u201cD\u00eda de la Raza\u201d (a pesar de que hace a\u00f1os, incluso antes de que entraran a la escuela, que no se llama m\u00e1s as\u00ed, tal es el peso de la \u201ccostumbre\u201d) que parece tan distante y tan ajeno culturalmente. Al no pensarnos en el marco de la Am\u00e9rica Profunda, al educarnos creyendo en la Patria Chica, al no traerlo a los problemas y necesidades de nuestro tiempo, el \u201c12 de octubre\u201d es un t\u00edtulo de algo que sucedi\u00f3 en un mundo de fantas\u00eda, del que apenas sabemos que protagonizaba Col\u00f3n.<\/p>\n<p>La conexi\u00f3n con los procesos de nuestro pasado, la apropiaci\u00f3n de esa historia tiene que tener una ra\u00edz en las preguntas y en los problemas actuales y debe proceder de un an\u00e1lisis que pueda partir de nuestra propia mirada, sin repetir esquematismos ni modelos exportados. Ante un nuevo 12 de octubre, m\u00e1s que pensar la efem\u00e9ride en s\u00ed, es fundamental pensar el hecho colonial, la dominaci\u00f3n que se yergue sobre nuestros pueblos. Y en el \u00e1mbito escolar, romper con la colonizaci\u00f3n pedag\u00f3gica debe ser una b\u00fasqueda de todos los d\u00edas y en todos los planos.<\/p>\n<p>Por esta raz\u00f3n, ante una tarea que se viene encarando desde m\u00faltiples instancias, desde el esfuerzo individual de docentes, desde las reflexiones inquisidoras de estudiantes inquietos; el Centro de Estudios de Integraci\u00f3n Latinoamericana \u201cManuel Ugarte\u201d se propuso un abordaje de las problem\u00e1ticas que surgen de la labor pedag\u00f3gica. En ese sentido, la elaboraci\u00f3n de los cuadernillos \u201cEducando para la Patria Grande\u201d plantea una propuesta de trabajo para los docentes de Ciencias Sociales, abordando tanto los procesos hist\u00f3ricos que han signado nuestra historia como las estrategias para pensar dentro del aula desde un lugar distinto. La mirada cr\u00edtica, la posibilidad de reflexionar desde nuestros problemas actuales y las nuevas realidades de los estudiantes, precisan y son parte a su vez de una mirada de nuestra historia en clave latinoamericana.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> . \u201cLa soledad de Am\u00e9rica Latina\u201d. Discurso de Estocolmo al recibir el Premio Nobel de Literatura<\/p>\n<p>_<br \/>\n<em>Daniela D\u00b4Ambra es\u00a0Profesora en Historia (UBA) \/ Investigadora del Centro de Estudios de Integraci\u00f3n Latinoamericana \u00abManuel Ugarte\u00bb, UNLa<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEs incomprensible que insistan en medirnos con la misma vara con que se miden a s\u00ed mismos, sin recordar que los estragos de la vida no son iguales para todos y que la b\u00fasqueda de una identidad propia es tan ardua y sangrienta como lo fue para ellos. 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