{"id":845,"date":"2017-10-06T14:06:52","date_gmt":"2017-10-06T17:06:52","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=845"},"modified":"2017-11-10T13:14:45","modified_gmt":"2017-11-10T16:14:45","slug":"a-cien-anos-de-la-revolucion-rusa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/a-cien-anos-de-la-revolucion-rusa\/","title":{"rendered":"A cien a\u00f1os de la Revoluci\u00f3n Rusa"},"content":{"rendered":"<p><strong>1917-2017. A cien a\u00f1os de la Revoluci\u00f3n bolchevique <\/strong><\/p>\n<p>Hace cien a\u00f1os, Rusia, un pa\u00eds a miles de kil\u00f3metros de Am\u00e9rica Latina, distante a nivel social y cultural, pasaba a ser uno de los principales focos de inter\u00e9s para los \u00e1mbitos culturales y pol\u00edticos latinoamericanos.<\/p>\n<p>Fil\u00f3sofos, historiadores, soci\u00f3logos y pol\u00edticos reflexionaban, discut\u00edan, y buena parte de ellos no comprend\u00eda, c\u00f3mo en un pa\u00eds atrasado econ\u00f3mica, pol\u00edtica y culturalmente, seg\u00fan lo que cre\u00eda la intelectualidad europea de izquierdas, se produc\u00eda la primera Revoluci\u00f3n socialista de la historia.<\/p>\n<p>Con su Revoluci\u00f3n de noviembre de 1917, Rusia y no Alemania, como auguraban Marx y Engels, pasaba a la fase superior del desarrollo social. Es decir, se socializaban los medios de producci\u00f3n. De ahora en m\u00e1s, en Rusia todos los medios de producci\u00f3n se convert\u00edan en colectivos y pasaban a ser administrados, planificados y dirigidos desde el Estado. Ahora bien, \u00bfqu\u00e9 significado tuvo esta Revoluci\u00f3n para los latinoamericanos?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Viajeros latinoamericanos en la URSS <\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-847 alignright\" src=\"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/b.Rev_.Rusa-EliasCastelnuovo-201x300.jpg\" alt=\"\" width=\"201\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/b.Rev_.Rusa-EliasCastelnuovo-201x300.jpg 201w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/b.Rev_.Rusa-EliasCastelnuovo-768x1148.jpg 768w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/b.Rev_.Rusa-EliasCastelnuovo-685x1024.jpg 685w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/b.Rev_.Rusa-EliasCastelnuovo.jpg 1156w\" sizes=\"(max-width: 201px) 100vw, 201px\" \/><\/p>\n<p>Tras una investigaci\u00f3n iniciada hace diez a\u00f1os, observo que existe una abundante cantidad de libros de viajeros latinoamericanos a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. En el plano cuantitativo, llegan a superar los sesenta libros, sin contar los art\u00edculos, conferencias y discursos. A pesar de la cantidad, resulta llamativo que a la fecha ning\u00fan estudioso haya explorado el tema en profundidad.<\/p>\n<p>Mientras que en el plano cualitativo, por mencionar algunos relatos, encuentro desde las impresiones de Manuel Ugarte, que en noviembre de 1917 se encuentra en Mosc\u00fa como representante de la delegaci\u00f3n de Am\u00e9rica Latina de \u201cAmigos de la URSS\u201d, hasta los art\u00edculos que Rodolfo Puiggr\u00f3s escribe en las p\u00e1ginas de <em>Br\u00fajula<\/em> sobre su viaje de 1921. Asimismo, se pueden leer las notas de los mexicanos Diego Rivera y Jos\u00e9 Revueltas o los relatos de los m\u00e9dicos motivados por observar las novedosas formas utilizadas en la URSS para curar diferentes enfermedades, tales como Lelio Zeno (1933 y 1936) y Atilio Reggiani (1953). Tambi\u00e9n se pueden encontrar relatos de trabajadores y trabajadoras argentinas, que tras el inicio de las relaciones diplom\u00e1ticas con la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, establecidas reci\u00e9n en 1946 por iniciativa de Juan Domingo Per\u00f3n, son invitados e invitadas al pa\u00eds de los soviets, como el caso de Julio Llago, Vicente Marischi, Antonio Acedo y Francisco Hanglin (1950), Adela Betinelli (1953) e Irma Othar (1954).<\/p>\n<p>M\u00e1s conocidas son las cr\u00f3nicas de viajes de los diferentes militantes de izquierda, tambi\u00e9n llamados \u201ccompa\u00f1eros de ruta\u201d de la Revoluci\u00f3n bolchevique. Por mencionar solo algunos, est\u00e1n los dos libros del poeta peruano C\u00e9sar Vallejo (1931 y 1932), del pol\u00edtico e intelectual V\u00edctor Ra\u00fal Haya de la Torre (1932), de los intelectuales argentinos An\u00edbal Ponce y H\u00e9ctor Agosti (1953) o las cr\u00f3nicas del primer Premio Nobel de Literatura latinoamericano, el colombiano Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez (1955).<\/p>\n<p>En este punto, volvamos a la primera pregunta: \u00bfqu\u00e9 impuls\u00f3 a estos latinoamericanos a emprender el viaje a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica?<\/p>\n<p>En primera instancia puedo dar una respuesta desde dos niveles. A nivel espacial, a partir de 1917 Rusia se convierte en el primer lugar en donde se desarrolla el ansiado experimento de una sociedad socialista; mientras que a nivel temporal, se convierte en un nuevo punto de referencia en la secuencia de revoluciones iniciada desde la independencia americana. En las cr\u00f3nicas de los viajeros latinoamericanos, se la ley\u00f3 en el contexto en el cual se desarrollaban las\u00a0 primeras\u00a0 interpretaciones sobre la Revoluci\u00f3n mexicana (1910-1920) y hasta se la lleg\u00f3 a vincular con la rebeli\u00f3n de Sandino contra el avance norteamericano en Nicaragua (1927-1934). Adem\u00e1s, fue un suceso que se amalgam\u00f3 a las discusiones en relaci\u00f3n a las propuestas del aprismo de Haya de la Torre en la cordillera, que se vincul\u00f3 con la Uni\u00f3n de Escritores e Intelectuales Latinoamericanos promovida por Jos\u00e9 Ingenieros y que hasta sirvi\u00f3 de modelo para el proyecto educativo que Jos\u00e9 Vasconcelos ensay\u00f3 en el M\u00e9xico post revolucionario de 1920-1921.<\/p>\n<p>En consecuencia, observo que la recepci\u00f3n de la Revoluci\u00f3n en nuestra regi\u00f3n fue bastante m\u00e1s compleja que aquello que escribieron los militantes o simpatizantes de los partidos comunistas latinoamericanos. Subrayo: la Revoluci\u00f3n bolchevique lejos de marcar el camino de las revoluciones en nuestra regi\u00f3n, en realidad lo que hizo fue motorizar aquellas perspectivas de revoluci\u00f3n social ya presentes en los \u00e1mbitos intelectuales latinoamericanos. Hay que tener en cuenta que desde los organismos oficiales de los diferentes partidos comunistas de la regi\u00f3n, se promov\u00eda el viaje a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, hablando maravillas sobre lo que acontec\u00eda all\u00ed. Al mismo tiempo, desde los diferentes \u00e1mbitos, privados y estatales, se criticaba duramente al proceso iniciado por los bolcheviques. En este sentido, considero que los relatos de viaje pasan a adquirir una funcionalidad extraordinaria: la de intentar <em>\u201c<\/em>contar la verdad<em>\u201d<\/em> sobre lo que ocurre en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, diferenci\u00e1ndose frente a los otros relatos con mayor circulaci\u00f3n y difusi\u00f3n en aquellos tiempos, como lo eran los de militantes comunistas o las adversas versiones promovidas por las agencias de noticias internacionales.<\/p>\n<p>Estos relatos, una vez publicados, r\u00e1pidamente agitaron las aguas, impulsando los debates en las diferentes agrupaciones de \u201clas izquierdas\u201d de la regi\u00f3n. En algunos casos, hicieron astillar a los pol\u00edticos socialistas y comunistas latinoamericanos; en otros casos, encauzaron movimientos o perspectivas de revoluci\u00f3n social preexistentes.<\/p>\n<p>Ahora bien, llegamos a la segunda pregunta: \u00bfqu\u00e9 impresiones tuvieron estos viajeros una vez que estuvieron all\u00ed? Para un primer acercamiento a la respuesta, recorramos tan solo un pu\u00f1ado de las impresiones de uno de nuestros viajeros: El\u00edas Castelnuovo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img class=\"zoooom\" src=\"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/c.revolucio%E2%95%A0%C3%BCn-rusa-300x215.jpg\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>De Boedo a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica<\/strong><\/p>\n<p>El\u00edas Castelnuovo nace en 1893 en Montevideo, en el barrio obrero de Palermo. Sin embargo, vive la mayor parte de su vida en Buenos Aires. Obrero linotipista, escritor social de orientaci\u00f3n anarquista, tras un breve acercamiento a los \u00e1mbitos culturales comunistas argentinos, adhiere luego al movimiento peronista pasando por distintas agrupaciones de la izquierda nacional y popular. Sin embargo, a pesar de todas estas actividades, su reconocimiento pasa por ser uno de los fundadores del grupo de escritores y artistas conocido como \u201cGrupo de Boedo\u201d.<\/p>\n<p>Tras huir de su casa a los quince a\u00f1os, vagabundea desde Rio Grande Do Sud hasta Entre R\u00edos y trabaja en los m\u00e1s diversos oficios: mozo de cuadra, pe\u00f3n de saladero, alba\u00f1il frentista y constructor. Finalmente se instala en Buenos Aires en 1910, donde consigue trabajo como linotipista y tip\u00f3grafo.<\/p>\n<p>R\u00e1pidamente se vincula con los grupos literarios y culturales anarquistas. En 1917 forma parte del ala libertaria <em>\u201c<\/em>emergente<em>\u201d <\/em>que simpatiza con la Revoluci\u00f3n Rusa y el gobierno bolchevique. Colabora en la revista <em>Prometeo<\/em> y en el diario <em>La Protesta <\/em>con poemas de adhesi\u00f3n a la Revoluci\u00f3n Rusa. En la imprenta donde trabaja entabla amistad con el ya mencionado m\u00e9dico rosarino, Lelio Zeno. Como Castelnuovo, el m\u00e9dico tambi\u00e9n simpatiza con el grupo de los llamados anarco-bolcheviques. Juntos se radicaron en 1919 en una isla al este del R\u00edo Paran\u00e1 para, como dice Castelnuovo en sus memorias, \u201cvivir libremente y ejercer la medicina entre los isle\u00f1os\u201d. El proyecto termina con el arresto y encarcelamiento de ambos, por ocupaci\u00f3n ilegal de tierras fiscales.<\/p>\n<p>En 1931, Lelio Zeno es invitado a viajar a la URSS por el doctor Sergio Iudin, director del Instituto Sklifosovsky, el establecimiento de cirug\u00eda de urgencia m\u00e1s grande de Mosc\u00fa. El m\u00e9dico puede llevar dos invitados m\u00e1s. Uno de ellos es nuestro Castelnuovo, que r\u00e1pidamente busca al tercer integrante del viaje: Roberto Arlt. Al respecto dice Castelnuovo:<\/p>\n<p><em>\u201cJustamente, el d\u00eda mismo que le hice la proposici\u00f3n a Roberto Arlt, fue ejecutado el \u00faltimo anarquista de la vieja guardia, Severino Di Giovanni, a cuya ejecuci\u00f3n asisti\u00f3 en calidad de periodista, escribiendo luego una aguafuerte en El Mundo.<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00bfIr a Rusia en este momento? \u00bfYo? \u2014exclam\u00f3 \u00e9l, alarmado, mudando de semblante y retrocediendo. Como si le propusiese asaltar un banco. -\u00bfLo dice en serio?<\/em><\/p>\n<p><em>\u2014En serio, s\u00ed.<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00bfCon lo que presenci\u00e9 esta madrugada en la Penitenciar\u00eda Nacional? \u00bfUsted sabe lo que es ver colocar a un gigante contra la pared frente a un pelot\u00f3n de fusileros, eh? \u00bfO\u00edr despu\u00e9s una descarga cerrada y ver caer en seguida sobre el piso, ba\u00f1ado en sangre, al gigante como si fuese un mu\u00f1eco de trapo? D\u00e9jeme. No, no, no. Todav\u00eda siento en la cabeza el retumbo de las balas.<\/em><\/p>\n<p><em>-La invitaci\u00f3n es sin gastos.<\/em><\/p>\n<p><em>-No. Gracias.<\/em><\/p>\n<p><em>-Con todo pago.<\/em><\/p>\n<p><em>-Le digo que no. Que no.<\/em><\/p>\n<p><em>-Pero \u00bfy por qu\u00e9?<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00bfPor qu\u00e9? \u00a1Porque no quiero morir fusilado!\u201d<\/em> (Castelnuovo, E., <em>Memorias<\/em>, Ediciones Culturales, Bs. As., 1974, p. 150).<\/p>\n<p>Algunos d\u00edas despu\u00e9s de su regreso de Mosc\u00fa, la polic\u00eda allana la casa de Castelnuovo, llev\u00e1ndose toda la documentaci\u00f3n del viaje al Departamento Central de Polic\u00eda. De memoria, nuestro autor tuvo que reconstruir su viaje.<\/p>\n<p>Las cr\u00f3nicas fueron publicadas en la revista <em>Bandera Roja<\/em> y en la revista <em>Actualidad, <\/em>de la cual es director desde el primer n\u00famero de Abril de 1932. Ese a\u00f1o publica, pero en formato de libro, su relato de viaje: <em>Yo vi&#8230;! en Rusia (Impresiones de un viaje a trav\u00e9s de la tierra de los trabajadores)<\/em>.<\/p>\n<p>Sus impresiones causan una profunda repercusi\u00f3n en los lectores, principalmente por una an\u00e9cdota que el escritor incluye en el libro vinculada con un encuentro sexual con una mujer bolchevique, tras consentimiento de su marido. Los comunistas argentinos denuncian la forma en que nuestro autor describe este episodio. Como r\u00e9plica a todos ellos, publica un segundo libro: <em>Rusia Sovi\u00e9tica (apuntes de un viajero) <\/em>de 1933. \u00bfQu\u00e9 es lo que molest\u00f3 del primer libro? Lo dice el mismo Castelnuovo:<\/p>\n<p><em>[\u2026] \u201cDeclaro, ahora, que yo no tuve el prop\u00f3sito de ofender con ello a los casados. Tampoco tuve el prop\u00f3sito de estimular la gula de los solteros. Y declaro esto, porque los que se han sentido m\u00e1s vivamente lesionados en su dignidad por el relato, no fueron los solteros, sino los casados. M\u00e1s de un cornudo, puso, naturalmente, el grito en el cielo.<\/em><\/p>\n<p><em>-Usted debe declarar p\u00fablicamente \u2013 me dec\u00eda, mostr\u00e1ndome del saco, un ejemplar del \u2018gremio magn\u00edfico\u2019, &#8211; una de dos: o que eso es una mentira o que es una inmoralidad.<\/em><\/p>\n<p><em>A fin de arreglar la situaci\u00f3n de las personas comprometidas en mi relato y tranquilizar a los maridos desprejuiciados que son partidarios del amor libre, en abstracto, pero, en concreto, son partidarios del cepo de la edad media, volver\u00e9 a retomar el hilo de tan escabroso asunto. Veremos si a la postre resulta peor el parche que la tajadura\u201d.<\/em> (Castelnuovo, E. <em>Rusia Sovi\u00e9tica. apuntes de un viajero,<\/em> Ra\u00f1o, Bs.As., 1932, p. 65)<\/p>\n<p>En los dos libros de viaje, Castelnuovo, lejos de lo que pretend\u00eda el PCA, narra las historias de aquellas voces silenciadas hist\u00f3ricamente: ciegos, mendigos, artistas pobres, personajes enfermos. Sujetos con vivencias que expresan los espacios m\u00e1s marginales de la ciudad. Como en sus libros <em>Tinieblas<\/em> (1923), <em>Malditos<\/em> (1924), <em>Entre los muertos<\/em> (1925), <em>Carne de Ca\u00f1\u00f3n<\/em> (1927), <em>Larvas<\/em> (1930), hay una b\u00fasqueda de estos personajes que est\u00e1n en el borde de la sociedad.<\/p>\n<p>En la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, Castelnuovo matear\u00e1 con un viejo bolchevique, V\u00edctor Serge, ca\u00eddo en desgracia por ser cr\u00edtico de Stalin, bailar\u00e1 con campesinos en un vag\u00f3n de tren, contar\u00e1 sus experiencias tras la visita a un circo obrero o indagar\u00e1 a un fraile que luego de la Revoluci\u00f3n vagabundea harapiento por las calles. Pero no se conformar\u00e1, Castelnuovo buscaba anarquistas en la Rusia de Stalin. Finalmente le avisa el obrero ruso afiliado al Partido que le asignaron para su tutela en Mosc\u00fa: \u201c-Yo creo que usted se quedar\u00e1 con las ganas de ver un anarquista en Rusia. Ni preso, ni en libertad.\u201d<\/p>\n<p>Como ocurri\u00f3 con otros viajeros, la publicaci\u00f3n de sus relatos de la visita a la URSS lo llevar\u00e1 a romper con los \u00e1mbitos culturales dominados por los comunistas. Tuvo que dejar la direcci\u00f3n de la revista <em>Actualidad<\/em>.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, como sin quererlo, Castelnuovo nos deja una reflexi\u00f3n sobre la historia de buena parte de los militantes socialistas y comunistas en Argentina.<\/p>\n<p><em>\u201cDurante mi permanencia tuve la oportunidad de tratar con un centenar de viajeros ilustres. Muchos, no llegan all\u00ed en calidad de veedores sino de jueces. Tra\u00edan ya su veredicto confeccionado. No iban a certificar un fen\u00f3meno. Iban redondamente a fallar sin apelaci\u00f3n, como si el curso de la historia dependiese de su juicio.\u201d<\/em> (Castelnuovo, E. <em>Rusia Sovi\u00e9tica. apuntes de un viajero,<\/em> Ra\u00f1o, Bs.As.,1932, p. 13)<\/p>\n<p>A modo de cierre, dejo algunas reflexiones sobre el estudio de estos relatos de viaje a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica.<\/p>\n<p>Primero, observo que en muchos casos, como el mencionado de Castelnuovo, nuestros viajeros lejos de alinearse con las l\u00edneas de interpretaci\u00f3n impulsadas por el Partido Comunista argentino y Ruso o por las agencias de comunicaci\u00f3n de los imperialismos norteamericano y brit\u00e1nico, expresan en sus textos inquietudes y perspectivas ideol\u00f3gicas que son propias. Formas de interpretaci\u00f3n internas y particulares, seg\u00fan cada grupo, pa\u00eds y ciudad.<\/p>\n<p>Segundo, que en estos relatos la Revoluci\u00f3n bolchevique, m\u00e1s que marcar el camino de las revoluciones en nuestra regi\u00f3n, activ\u00f3 debates ya presentes en las diferentes agrupaciones del vasto mundo de \u201clas izquierdas\u201d. Evidentemente por esa raz\u00f3n, nuestros viajeros latinoamericanos -obreros y obreras, escritores, intelectuales, pol\u00edticos, m\u00e9dicos-, no convencidos con aquello que se dec\u00eda sobre Rusia, sintieron la necesidad de observar en primera persona lo que acontec\u00eda all\u00ed.<\/p>\n<p>_<br \/>\n<em>Facundo Di Vincenzo es\u00a0Historiador \/ Investigador del Instituto de Cultura y Comunicaci\u00f3n \/ Docente de la UNLa<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1917-2017. A cien a\u00f1os de la Revoluci\u00f3n bolchevique Hace cien a\u00f1os, Rusia, un pa\u00eds a miles de kil\u00f3metros de Am\u00e9rica Latina, distante a nivel social y cultural, pasaba a ser uno de los principales focos de inter\u00e9s para los \u00e1mbitos culturales y pol\u00edticos latinoamericanos. Fil\u00f3sofos, historiadores, soci\u00f3logos y pol\u00edticos reflexionaban, discut\u00edan, y buena parte de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":846,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0},"categories":[77,20],"tags":[138,139],"coauthors":[140],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/845"}],"collection":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=845"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/845\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1471,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/845\/revisions\/1471"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/846"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=845"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=845"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=845"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=845"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}