{"id":858,"date":"2017-10-06T14:27:38","date_gmt":"2017-10-06T17:27:38","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=858"},"modified":"2017-10-06T16:45:05","modified_gmt":"2017-10-06T19:45:05","slug":"efemerides-ii-el-padre-de-la-patria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/efemerides-ii-el-padre-de-la-patria\/","title":{"rendered":"Efem\u00e9rides II: El Padre de la Patria"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>\u201cYo no pertenezco a ning\u00fan partido (\u2026),\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>soy del partido americano\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Carta de Jos\u00e9 de San Mart\u00edn a Tom\u00e1s Guido, 20 de octubre de 1845<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Este es el A\u00f1o del Bicentenario de la haza\u00f1a del Cruce de los Andes que condujo don Jos\u00e9 de San Mart\u00edn en 1917. Para homenajear al Libertador, proponemos recordar el discurso que sobre \u00e9l dio el presidente Juan Domingo Per\u00f3n el 17 de agosto de 1948.<\/p>\n<blockquote><p>\u00abJ\u00f3venes argentinos:<br \/>\nLlegamos, una vez m\u00e1s, a esta hist\u00f3rica plaza para glorificar en el bronce al arquetipo de nuestra nacionalidad, al m\u00e1s grande de los argentinos, al Padre de la Patria, al General D. Jos\u00e9 de San Mart\u00edn.<br \/>\nMe han pedido que yo haga una alocuci\u00f3n, probablemente con la intenci\u00f3n de que encienda vuestro coraz\u00f3n de patri\u00f3tico reconocimiento al General San mart\u00edn. Yo prefiero improvisaros una lecci\u00f3n de historia, como las que he tenido por costumbre ofrecer durante muchos a\u00f1os a mis queridos alumnos de la Escuela Superior de Guerra.<br \/>\nLa vida de San Mart\u00edn, constituye la m\u00e1s gloriosa de las de todos los argentinos de nuestra historia. La vida de San Mart\u00edn no es para ser solamente mentada: es para ser imitada, para que sirva de ejemplo a los argentinos y para que desde la muerte siga acaudillando a muchos millones de argentinos.<br \/>\nSan Mart\u00edn fue el hombre de una causa, de ah\u00ed su extraordinaria grandeza. A esa causa ofrend\u00f3 su vida; a esa causa rindi\u00f3 su espada; para esa causa fue genio, y por esa causa fue proscripto.<br \/>\nCorr\u00eda el tiempo de los a\u00f1os 1815-1816; en ellos parec\u00eda que la causa de la patria estaba perdida, como si el sol de la libertad hubiera sido eclipsado por la desgracia. El orden interno empezaba a entrar en la anarqu\u00eda. Los caudillos comenzaban a asomarse. La capitan\u00eda general de Chile, en poder del enemigo, s\u00f3lo obedec\u00eda a las \u00f3rdenes de Marc\u00f3 del Pont. El Alto Per\u00fa, dirigido desde Lima, estaba totalmente en poder de los realistas. Paraguay se hab\u00eda segregado del Virreynato. Uruguay, en manos de los patriotas, soportaba la amenaza de una invasi\u00f3n portuguesa. En C\u00e1diz se preparaba la m\u00e1s grande expedici\u00f3n que habr\u00eda arribado hasta entonces al r\u00edo de la Plata. Solamente Buenos Aires era el refugio de la independencia de estas tierras; el resto de Am\u00e9rica, donde no gem\u00edan bajo el mando de la opresi\u00f3n, no cre\u00edan ya en el milagro de nuestra libertad.<br \/>\nComo siempre ocurre en los tiempos dif\u00edciles, surgieron entonces en nuestra tierra grupos de hombres flojos y grupos de hombres fuertes.<br \/>\nLos hombres flojos mandaron a un embajador para que se entrevistase con Lord Strangford, embajador de S.M. Brit\u00e1nica en r\u00edo, a efectos de ofrecerle que tomase el gobierno y asumiese la protecci\u00f3n de estas tierras.<br \/>\nSe dijo que la empresa de San Mart\u00edn era una quimera inalcanzable. Se dijo m\u00e1s: que San Mart\u00edn era un ambicioso y un ladr\u00f3n.<br \/>\nLa Historia \u2013es verdad y es justicia o no es historia- ha debido reconocer el extraordinario valor de san Mart\u00edn frente a la confabulaci\u00f3n de los otros.<br \/>\nSan Mart\u00edn realizaba en Mendoza el trabajo que solamente realizan los grandes de coraz\u00f3n y los grandes de ingenio. Pero los hombres flojos intentaron deponerlo de su gobierno de Cuyo, para que no pudiese llevar a cabo la expedici\u00f3n proyectada. El pueblo de Cuyo, tantas veces glorioso, se levant\u00f3 entonces e impuso por la fuerza a San Mart\u00edn en el gobierno. \u00c9l, all\u00ed con los fuertes, con los hombres a quienes la Patria todo les debe, levant\u00f3 un ej\u00e9rcito; con esos pobres paisanos a los que hoy recordamos en el Soldado Desconocido de la Independencia; con ese pueblo que dio todo a la Patria; con ese pueblo jalon\u00f3 los caminos de Am\u00e9rica con los signos de las cruces de sus sepulturas, mientras cuatro politicastros segu\u00edan difamando y calumniando al Gran Capit\u00e1n de los Andes.<br \/>\nMediante ese coraz\u00f3n bien templado se par\u00f3 al enemigo en el Norte, se transpuso los Andes, se cubrieron de gloria en Chacabuco, glorificaron hasta el numen de esos hombres extraordinarios en Cancha rayada y Maipo. Despu\u00e9s el Per\u00fa; despu\u00e9s el ostracismo. Esa es la historia de ese hombre que al volver varios a\u00f1os m\u00e1s tarde al R\u00edo de la Plata, rehus\u00f3 el gobierno diciendo que quer\u00eda dar a los hombres que tanto mal hab\u00edan hecho a la rep\u00fablica, el ejemplo de demostrarles la diferencia que hay entre un hombre de bien un malvado, seg\u00fan textuales palabras.<br \/>\nEl s\u00f3lo fue el hombre de una causa: la causa de la Patria. No lo entristecieron ni la calumnia ni la intriga, porque el coraz\u00f3n gran\u00edtico de los hombres templados en la lucha no cede ni ante la acci\u00f3n destructora del tiempo, ni ante la calumnia o la intriga de los hombres.<br \/>\nPor eso San Mart\u00edn es dos veces grande: venci\u00f3 al enemigo y se venci\u00f3 a s\u00ed mismo con un renunciamiento que lo hizo m\u00e1s grande entre los grandes.<br \/>\nJ\u00f3venes argentinos:<br \/>\nEsa es la lecci\u00f3n que en los tiempos perdurar\u00e1 mientras haya un argentino de coraz\u00f3n bien templado.<br \/>\nEl mundo est\u00e1 formado por hombres fuertes y por hombres flojos. Nuestra generaci\u00f3n es la generaci\u00f3n de una causa. Hemos de luchar por ella si somos fuertes o iremos a pedir la ayuda a terceros si somos flojos.<br \/>\nNo debemos ir a buscar ejemplos ni imitaciones en ninguna parte, cuando tenemos en nuestra historia la p\u00e1gina m\u00e1s pura que la humanidad ha producido hasta nuestros tiempos. No debemos buscar inspiraciones extra\u00f1as cuando el General San Mart\u00edn, all\u00e1 en los Andes, hace m\u00e1s de cien a\u00f1os, dej\u00f3 escrita para todas las generaciones la gloria y la forma de alcanzarla.\u00bb<\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"su-box su-box-style-default\" id=\"\" style=\"border-color:#000000;border-radius:3px;\"><div class=\"su-box-title\" style=\"background-color:#333333;color:#FFFFFF;border-top-left-radius:1px;border-top-right-radius:1px\">El Cruce de los Andes<\/div><div class=\"su-box-content su-u-clearfix su-u-trim\" style=\"border-bottom-left-radius:1px;border-bottom-right-radius:1px\">La idea de cruzar la cordillera hab\u00eda nacido un tiempo atr\u00e1s, cuando San Mart\u00edn comprendi\u00f3 que, fracasados todos los intentos de derrotar a los realistas por el camino del Alto Per\u00fa, la estrategia m\u00e1s efectiva consist\u00eda en cruzar la cordillera de los Andes, liberar Chile y marchar desde all\u00ed por v\u00eda mar\u00edtima hacia el Per\u00fa, donde reunir\u00eda fuerzas con Sim\u00f3n Bol\u00edvar para asestar un golpe definitivo a la base del poder espa\u00f1ol en Am\u00e9rica. El Ej\u00e9rcito de los Andes se puso en marcha en fechas escalonadas entre el 17 y el 24 de enero de 1817. Antes de partir y de atravesar m\u00e1s de 500 kil\u00f3metros de cordillera y precordillera, San Mart\u00edn se reuni\u00f3 con caciques pehuenches al pie de los Andes y les solicit\u00f3 permiso dici\u00e9ndoles que lo hac\u00eda porque \u00abustedes son los verdaderos due\u00f1os de este pa\u00eds\u00bb. Las fuerzas del Libertador reun\u00edan un total de 5.200 hombres, 10.000 mulas de silla y carga, 1.600 caballos de pelea para maniobrar en el llano, 900 tiros de fusil y carabina, 2.000 de ca\u00f1\u00f3n a bala, 2.000 de metralla y 600 granadas. El Cirujano Mayor del Ej\u00e9rcito de los Andes era James Paroissien, m\u00e9dico ingl\u00e9s radicado en Buenos Aires. El cruce dur\u00f3 alrededor de 21 d\u00edas y las fuerzas principales llegaron a Chile entre el 6 y el 8 de febrero de 1817, luego de haber recorrido senderos y desfiladeros hasta una altura de m\u00e1s de 4.000 msnm y de haber soportado temperaturas entre los 30\u00ba C y los -10 \u00baC. Poco despu\u00e9s, las tropas patriotas lograban su primera victoria en suelo chileno el d\u00eda 12 de febrero, en la cuesta de Chacabuco, y el Cruce de los Andes ingresaba en los anales como una de las mayores haza\u00f1as de la historia militar universal. \u00a0<\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cYo no pertenezco a ning\u00fan partido (\u2026),\u00a0soy del partido americano\u201d. Carta de Jos\u00e9 de San Mart\u00edn a Tom\u00e1s Guido, 20 de octubre de 1845 &nbsp; Este es el A\u00f1o del Bicentenario de la haza\u00f1a del Cruce de los Andes que condujo don Jos\u00e9 de San Mart\u00edn en 1917. Para homenajear al Libertador, proponemos recordar el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":891,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0},"categories":[46,77],"tags":[142],"coauthors":[29],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/858"}],"collection":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=858"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/858\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":890,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/858\/revisions\/890"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/891"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=858"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=858"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=858"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=858"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}