En el afán de limpiar las superficies y ambientes de la casa, así como los alimentos y objetos que se traen desde el exterior, se puede incurrir en acciones nocivas para la salud. En esta línea, especialistas del Hospital de Clínicas alertaron sobre el crecimiento de los casos de intoxicaciones debido a la utilización excesiva de productos de limpieza y desinfección en los hogares. Lo mismo ocurre en Estados Unidos, donde los Centros para Enfermedades Control y Prevención (CDC) detectaron que el 39 por ciento de las personas usa limpiadores y desinfectantes de manera arriesgada.

Verónica Dubay, enfermera del Hospital Garrahan y docente de la Licenciatura en Enfermería de UNLa, y Carina Stampacchio, licenciada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos y docente de esa carrera en nuestra universidad, nos dan consejos e indicaciones sobre las acciones a seguir para evitar daños en el bienestar propio y de la familia.

¿Cómo desinfectamos los alimentos?

CS: Con la pandemia nos hemos vuelto lavadores compulsivos de todo lo que entra a casa. Lo importante es que la desinfección de frutas y vegetales tiene que ser adecuada. Primero se limpian bajo el chorro de agua potable y luego se deben sumergir en una solución desinfectante que debe ser preparada según las proporciones que indique el rotulo o etiqueta del producto. No hay una proporción universal porque la concentración que poseen los desinfectantes puede variar entre las diferentes marcas. El desinfectante más común y efectivo es la lavandina y en general se habla de 3 a 5 gotas de lavandina por litro de agua para preparar la solución de desinfección. Entonces, una vez lavadas las frutas y verduras se sumergirán en la solución desinfectante y las dejaremos reposar 10 minutos, para luego enjugar nuevamente con agua potable. Podemos usar guantes para evitar que se irriten las manos. Lo importante es respetar la cantidad de gotas de lavandina que indique en el rotulo, no excederse – no un chorrito, ni un poquito- de esa forma nos garantizamos adecuada desinfección sin correr riesgos.  Se debe tener en cuenta que se puede usar la misma bacha de la cocina para desinfectar los alimentos, pero la misma debe estar previamente lavada y desinfectada también, pudiéndolo hacer con alcohol 70 porciento (cada 7 partes de alcohol, tres de agua) o con agua hirviendo.   

¿Es peligroso usar lavandina?

CS: Existe riesgo siempre y cuando no se utilice la concentración recomendada de producto químico, no se enjuague bien o el producto químico que utilizamos no sea apto para desinfectar alimentos. ¿Cómo me doy cuenta? Debe decir en su etiqueta o rótulo que es apta para la desinfección de agua y vegetales. Lo importante igual es destacar que no se recomienda la adquisición de lavandina o productos químicos de limpieza que vengan sueltos, porque no tienen la información sobre procedencia, si el establecimiento que lo fabrica está habilitado, cuál es la concentración o el poder desinfectante que tienen o incluso la fecha de vencimiento.

VD: Es importante seguir las recomendaciones del fabricante sobre cuánto duran, cómo almacenarlos y cómo se diluyen los productos. No cambiar estas recomendaciones porque si no podemos alterar el compuesto.

¿Qué pasa con los alimentos envasados?

CS: La mejor opción es usar una solución de alcohol al 70 por ciento con un rociador o un paño embebido en esa solución. Podemos generar una contaminación química si limpiamos esos envases con productos equivocados, sobre todo si los envases son permeables y el producto químico entra en contacto con ese alimento, como los de cartón o papel. En el caso de los huevos, estos poseen un envase biológico, porque es su propia cáscara la que recubre al alimento. No está recomendado limpiar (incluso con agua), desinfectar ni agregar ningún producto porque su capa es permeable y expone el interior del huevo al exterior, lo que lo hace más susceptible al contacto con gérmenes o hace que se pudra con más facilidad. Hay que colocarlos en la parte de abajo de la heladera, en un envase cerrado y recordar que cada vez que uno los manipule hay que lavarse bien las manos.

¿Cuáles son las recomendaciones a la hora de manipular los productos de limpieza?

VD: Los desinfectantes deberían cumplir con ciertos requisitos como que sean fáciles de usar, que no volatilicen demasiado en el aire para que no sean muy tóxicos, que no oxiden ni alteren los materiales, que tengan un olor agradable, y que respeten al medio ambiente. Se recomienda el uso de agua lavandina o soluciones cloradas al 10 por ciento y detergentes que no exigen hacer limpiezas posteriores. Hay otros consejos como por ejemplo, no trasvasarlos (por ejemplo, preparar en un bidón porque resulta más cómodo y después pasar la mezcla a un frasquito), porque ahí se contamina la solución. No diluirlos de más, no mezclarlos, porque no es una resultante homogénea y no podemos garantizar que uno de ellos no esté contaminado. No rellenar un recipiente que está por la mitad con el mismo producto. Rotular los envases con fecha de apertura o de dilución, esto está especificado de fábrica. No mezclar antisépticos porque son tóxicos, como por ejemplo la lavandina y el detergente. Y almacenarlos en un lugar oscuro, sin luz y seco.

¿Qué ocurre con la higiene de las personas?

VD: El agua y el jabón deben usarse de forma exhaustiva en casa. La idea es que todo lo que venga de la calle se quede en un determinado lugar de la casa, bolsos, zapatos, ropa de abrigo, tapabocas, y no ingresarlo en lo posible a los lugares comunes. Debemos desinfectar las suelas de los zapatos con lavandina; y mantener las medidas de aislamiento social y de protección.

¿Qué consejos se pueden aportar a los trabajadores de la salud?

VD: En el caso de las enfermeras/os se debe mantener la distancia entre compañeros y cuidar la integridad de piel y mucosas. Las antiparras y barbijos pueden lesionar la piel, por lo que hay que tomarse períodos de descanso, lavar con agua y jabón el rostro, y usar alguna crema hidratante. Hace poco una revista española hablaba sobre enfermeros con lesiones oculares por los antisépticos que utilizaban para limpiar las máscaras y las antiparras. Aparentemente el problema era que se las lavaba muy seguido y no se las enjuagaba correctamente. Así que el consejo es usar alcohol al 70%, enjuagar con agua y secar.

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