Los escritos de Thiago Piris que reproducimos en esta nota, forman parte de las experiencias que acompaña desde hace años el Programa Jóvenes y Prácticas Restaurativas, perteneciente al Instituto de Justicia y Derechos Humanos de la Universidad Nacional de Lanús. El programa trabaja con adolescentes y jóvenes en conflicto con la ley penal o en situación de vulnerabilidad social desde una perspectiva de Derechos Humanos y Justicia Restaurativa, entendiendo que detrás de cada proceso penal existen historias, vínculos y trayectorias que necesitan ser escuchadas (click aquí).

El equipo reúne a profesionales y estudiantes de distintas disciplinas, entre ellas Justicia y Derechos Humanos, Sociología, Psicología, Trabajo Social y Educación, que articulan la intervención territorial con la producción de conocimiento académico. Parte de este trabajo se sostiene en una convicción profunda: la necesidad de construir prácticas más humanas, con mayor empatía social y con espacios reales donde las y los jóvenes puedan expresarse más allá de los prejuicios.

A través de talleres grupales, actividades socioeducativas, espacios multifamiliares y acompañamientos individuales, el programa busca fortalecer vínculos sociales, habilitar la circulación de la palabra y acompañar la construcción de horizontes posibles por fuera de las violencias y las trayectorias de criminalización. En ese marco, generar condiciones para que experiencias como la de Thiago Piris puedan ser narradas, compartidas y escuchadas constituye también una parte central del trabajo cotidiano. Thiago tiene 18 años, vive en Avellaneda y participa en el programa desde 2025. En medio de los procesos personales que atraviesa, comenzó a escribir para compartir sus vivencias con otros jóvenes. Sus textos nacen desde el encierro, pero también desde la necesidad de poner en palabras aquello que muchas veces permanece silenciado: el dolor, la soledad, los sueños, la búsqueda de libertad y la persistencia de una voz que intenta reconstruirse más allá del encierro.

Compartir estos escritos forma parte del horizonte que construimos desde el programa, en tanto son textos que permiten visibilizar experiencias y emociones que muchas veces quedan silenciadas en las trayectorias de jóvenes atravesados por situaciones de exclusión, vulnerabilidad y criminalización.

En contextos marcados por el encierro y la violencia, la escritura puede convertirse en una herramienta para elaborar lo vivido, recuperar la propia voz y abrir nuevas formas de pensarse a sí mismos y al futuro. Que estos textos circulen y encuentren lectores implica también reconocer la potencia de la palabra como espacio de expresión, encuentro y construcción colectiva.

Desde esta perspectiva, seguimos apostando a generar espacios de escucha, acompañamiento y producción donde las y los jóvenes puedan ser reconocidos más allá de los prejuicios, fortaleciendo posibilidades reales de participación, reflexión y transformación.

Thiago Piris

Mi libertad en el encierro
Él se levantaba todos los días a la mañana
para ir a la plaza de la esquina y disfrutar
el hermoso destello del sol por la mañana.
Él disfrutaba eso.
Él está lejos.
Él está encerrado.
Él ya no puede.
Él ya va a poder.
Mi propio yo de cuando era un pequeño niño estaba
dentro de un disfraz de amor, como un lindo
osito cariñosito, aunque mi propio yo es terrible.
Él está encerrado
Él ya no puede
Él ya va a poder
Nunca había pensado que podía haber conocido
esos barrotes que te patotean la mente
como una feroz tormenta que destrozan los
pueblos de la India.
Qué horrendo cuando me levanto me encuentro
en una caja de nubes de pensamiento, dolor, tristeza y alegría.
Una nube donde podés ver y distinguir
todas las emociones.
Encerrado en esa caja de nubes me encuentro
y dentro de esa caja de nubes me
choqué con la mente.

Mi libertad en el encierro II
Nubes de pensamientos y distintas emociones,
con distintas etapas, algunas más fuertes que otras.
Todo dentro de la misma caja,
siempre pensando que nunca iba a poder salir de ahí.
Con el agobio en el corazón que parece matar por dentro
y con esa frase famosa del “nunca más”
pegada en la pantalla de mis ojos.
“Nunca más podré”.
“Nunca más lograré”.
“Nunca más saldré del encierro”.
Pero aun encerrado encontré la mejor llave
para abrir y poder salir de esa caja
atravesando todas esas nubes, que son peor que un huracán:
escuchar al otro, leer y también escribir.
Esas palabras me las dijeron varias personas
y algunos escritores que conocí en este tiempo.

El encierro
A lo primero cuando ingresé al mundo del encierro
me sentía solo con miedo y tristeza.
Nunca supe que iba a encontrarme
con rejas tan fuertes que pudieran controlar mi mente.
Descubrí que escribiendo puedo encontrar mi camino hacia la libertad.

Mi propio yo
Mi propio yo de cuando era un niño
vivía en un disfraz de amor, como un
lindo osito cariñoso, para no demostrar
mi verdadero yo; para no decir ni mostrar
que mi casa era una casa donde siempre
llovía, donde siempre estaba la tormenta.
Y yo quería ser ese niño libre y feliz,
en busca de algo bueno.
Hoy te puedo decir que encontré
uno de los peores momentos de la vida
y que camino por arriba de la basura del mundo,
cantando con felicidad
aunque no lo sea.
“Todo llega.
Hasta el último vagón
llega a su destino”.

Libertad encerrada
En algunos lados lo vi, lo leí y lo escuché.
Y dediqué mi tiempo en el encierro a encontrarme con mi mejor libertad.
Leyendo libros de cualquier tipo, escuchando y
observando, sentí que mi mente se abría y
que podía encontrar libertad aun estando encerrado.
Suena raro, ¿no? Libertad encerrada.
Pero sin darme cuenta entendí que podía ser libre también ahí.
Y ahora siento que tengo libertad.
Si pude yo, también puede otro.
Buscá tu libertad, incluso en medio del encierro.

Programa Jóvenes y Prácticas Restaurativas
Florencia Beltrame, Clarisa Castro, Daniela Margani, Noelia Lolo, Patricia Galasso, Mariana Visaggi, Omar Molina, Marcos Gómez, Roxana Estanislao, Héctor Quevedo, Rodolfo Nuñez, Gisela Lavagetto, etc. El Programa se desarrolla con el apoyo, entre otros, de la Defensoría General de Lomas de Zamora.

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